El Justicia propone elaborar un mapa de mayores que viven solos y un observatorio para apoyarles

El Justicia de Aragón, Angel Dolado, propone la creación de un mapa con la filiación y domicilio de las personas mayores que vivan solas además de un observatorio desde la institución de aquellos en situación de soledad no elegida con el fin de conocer la situación de este colectivo en Aragón.

Lo ha anunciado a los medios antes de presidir una reunión con representantes de administraciones públicas y del tercer sector como farmacéuticos, médicos, administradores de fincas y agentes sociales para poner en común las líneas de actuación que llevan a cabo ante situaciones de soledad no elegida.

El objetivo, ha precisado, es ayudar a quienes viven solos ya sea por voluntad propia o no, si bien no cree que la gente “decida libremente vivir sola” porque “nacemos y vivimos para estar en sociedad y comunicación” y las manías o la edad “no tienen que ver”.

La reunión viene motivada tras el número de muertes de personas en soledad que se han sucedido durante el mes de agosto, sobre todo en Zaragoza, y el “crudo invierno” pasado; un “grave problema” que, ha advertido, en el medio rural tiene una solución “más difícil”.

Despoblación, problema añadido

Y es que, además del envejecimiento, uno de los principales problemas de Aragón es la despoblación, pero también la falta de descendientes, que hace que el núcleo familiar quede más reducido, y por eso esa familia tiene que ser colectiva o social.

En este sentido, ha subrayado el papel de las empresas colaborativas o de capital circulante para emprender nuevos negocios en el medio rural que favorezcan la permanencia de las personas mayores en su entorno, al tiempo que contribuyen a generar empleo y fijar el territorio.

En este sentido, ha abogado por analizar la cooperación público-privada y que las personas mayores primero atiendan su propia sostenibilidad con sus propiedades antes de dejarlas en herencia.

“Hay que hacer lo posible para que esas personas tengan una vida digna”, ha insistido el Justicia de Aragón, quien también ha incidido en las posibilidades que ofrece, por ejemplo, la receta electrónica para saber si las personas mayores toman su medicación o renuevan la receta como una manera de poder tenerlas “localizadas”.

Más mujeres, pero los hombres están peor

Pero además, aunque de las 83.000 personas que se calcula que hay en Aragón mayores de 65 años, dos de cada tres son mujeres y, según Dolado, “desde el punto de vista sociológico los hombres lo tienen peor porque se defienden de peor manera en casas individuales”.

Es por lo que piensa que debería analizarse la situación desde una perspectiva de género con el fin de adoptar soluciones diferenciadas, como que desde las comarcas se establezcan sistemas que faciliten que los hombres solos puedan acudir a los centros de convivencia.

Otro de los aspectos de los que, según Dolado, también hay experiencias es facilitar la convivencia de mujeres solas con hijos, una realidad que se ha puesto de manifiesto durante la crisis económica, con personas que vivan solas y que estadísticamente en su mayoría también son mujeres.

Así como tener en cuenta los inconvenientes de tipo arquitectónico a los que se enfrentan muchos mayores y que, en el caso de vivir en inmuebles sin ascensor, les impide poder salir de sus viviendas para acudir a los centros de convivencia, espacios donde, ha recordado, se establecen redes “casi como telas de araña” entre sus usuarios.

“Todos queremos que nos quieran y que nos escuchen y es lo que tenemos que conseguir”, ha dicho Dolado, quien pretende dar continuidad a estas sesiones con una nueva reunión el próximo 16 de enero.

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