Las mujeres, resueltas a “valorarse más” para influir en el control de los medios de comunicación

La orientación de los medios de comunicación, sus opiniones, su relato lo siguen marcando los hombres y sigue padeciendo una uniformidad masculinizada. Las mujeres deben dejar de infravalorarse, formarse en liderazgo y colocarse en los puestos de decisión de los medios como fórmula para introducir una nueva tendencia, un nuevo relato con mayor presencia de postulados femeninos.

Esas han sido las principales conclusiones de la mesa de debate sobre “¿Cómo feminizar los medios?”, dentro de las I Jornadas Internacionales Feministas que se celebran en el Auditorio.

En el acto han participado dos mujeres periodistas de gran calado en el mundo de la comunicación español: Rosa María Calaf, afamada periodista de RTVE, y Soledad Gallego-Díaz, directora del diario El País (en la imagen superior, interviniendo en el acto con Calaf a su derecha).

Las dos periodistas ya veteranas han relatado sus inicios en la profesión, donde existían a diario “pequeñas trabas que acababan convirtiéndose en grandes”, ha puntualizado Calaf, y condicionaban su labor profesional por el mero hecho de ser mujeres. “El trato de los jefes, siempre hombres, era condescendiente, paternalista, la cara amable de la superioridad”, ha asegurado.

Esa circunstancia suele determinar, ha continuado Calaf, que las mujeres tiendan a infravalorarse mientras los hombres, ya desde la educación en la casa y en la escuela, tiendan a supervalorarse, unas tendencias que ambas periodistas han coincidido en que es fundamental atajar.

Ventajas para las mujeres

Soledad Gallego ha apuntado dos características que, sin embargo, permitieron progresar a estas pioneras en el mundo de la comunicación.

Por un lado, “las periodistas solíamos saber inglés, gracias a que nuestras madres se preocuparon de que aprendiéramos idiomas porque intuyeron que eso nos podría servir en la vida. Saber inglés nos abrió puertas para cubrir acontecimientos o hacer entrevistas que nuestros compañeros no podían realizar porque su desconocimiento del inglés”.

El segundo factor que colaboró en la promoción de las mujeres en las redacciones fue que “trabajábamos más, metíamos más horas porque necesitábamos permanentemente reivindicar nuestra valía y nuestra labor”, un dato que también ha apuntado Calaf.

Esa mayor presencia y trabajo de las mujeres “nos permitió ir accediendo a los puestos de jefatura intermedios, donde se organiza el trabajo diario en los medios”, ha subrayado Gallego.

Veto a las mujeres

Pero la actual directora del primer diario generalista español en papel ha puntualizado que “el consejo editorial seguía siendo de los hombres. Era más fácil para una mujer periodista entrar en el vestuario del Real Madrid que en el consejo editorial de un medio”, ha explicado de forma gráfica.

Ante esta situación, que persiste en la mayor parte de los medios, Gallego-Díaz ha puntualizado que “el consejo editorial seguía siendo de los hombres. Era más fácil para una mujer periodista entrar en el vestuario del Real Madrid que en el consejo editorial de un medio”, ha explicado de forma gráfica.

Ante esta situación, que persiste en la mayor parte de los medios, Gallego-Díaz ha insistido en que las mujeres deben incorporarse a las áreas de opinión de los medios como forma imprescindible para lograr su feminización, “para enriquecer el debate, para hacerlo más polémico”, ha puntualizado la directora de El País.

Enlazando con esta idea y reivindicando una educación diferente para las profesionales más jóvenes, Rosa María Calaf ha lanzado una de las frases más expresivas y recibidas con mayor entusiasmo por el público mayoritariamente femenino que ha llenado la Sala Galve del Auditorio: “Hay que enseñar a las niñas a que dejen de meter el pie en el zapato de cristal y se dediquen a romper el techo de cristal”.

La aseveración de Calaf ha venido precedida de su afirmación de que la cultura de la imagen imperante “ha perjudicado mucho a la mujer”.

Por su parte, Soledad Gallego-Díaz ha resaltado cómo en las recientes campañas electorales con presencia de mujeres en EE UU las redes sociales han colaborado negativamente en desviarlas hacia los aspectos más sexistas.

Movimiento imparable

Ambas periodistas han incidido en la necesidad de que las mujeres no deben bajar la guardia en la defensa de los derechos y las parcelas profesionales de los que ahora disfrutan, “porque si no los perderemos”.

Aunque la directora de El País ha concluido con un mensaje optimista muy jaleado por la audiencia: “el cambio ahora se está produciendo con una fuerza de la que el feminismo antes carecía. El movimiento es fuerte y esta vez no vamos a perder”.

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