Comienza la demolición de la Facultad de Filosofía para estrenar nuevo edificio en 2022

La reforma de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zaragoza ha dado este jueves su primer paso con el inicio de la demolición del pabellón de Filología, unos trabajos que darán paso a la ampliación y renovación del edificio para su apertura en el curso 2022-2023, con un coste de 21 millones de euros.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha asistido este jueves 14 de febrero a las primeras actuaciones de derribo con la consejera de Innovación, Investigación y Universidad, Pilar Alegría, el rector de la Universidad, José Antonio Mayoral, y el decano de la Facultad de Filosofía, Eliseo Serrano, quien ha recordado que se trata de una rehabilitación muy reivindicada por el deterioro del edificio, de 77 años.

Entre otros motivos, por el hacinamiento de los docentes, la obsolescencia de espacios y los problemas de calefacción y también estructurales que derivaron en la caída de falsos techos y otras de mayor importancia, ha agregado Serrano, quien ha apuntado además que a lo largo de los años solo ha sido objeto de ampliación, cuando se levantaron dos pisos superiores y cuando se construyó el nuevo edificio de Filología.

Gracias a las reformas, la Universidad contará con un edificio eficiente energética y ambientalmente que dará cobertura a todas las necesidades de la Facultad de Filosofía, ha subrayado el decano, quien ha agradecido el esfuerzo del Gobierno de Lambán para poner en marcha unas obras que demuestran que todas las reivindicaciones de años anteriores “han merecido la pena”.

Vocación sostenible

Por su parte, el rector ha destacado el acuerdo con el Gobierno de Aragón para poner en marcha un proyecto empezando “de cero”, que supondrá contar con una nueva facultad “relevante” y un edificio “señero” dentro del Campus de San Francisco con vocación sostenible, desde la obra hasta el acabado final.

Lambán, que se doctoró en Historia en esta Facultad, ha destacado el grado de acuerdo alcanzado esta legislatura con la Universidad y el esfuerzo inversor del ejecutivo que, según ha pronosticado, en los próximos mandatos incluso se incrementará, y especialmente esta actuación con la que él personalmente se sentía concernido.

“Era doloroso visitar las instalaciones, los despachos de los profesores, y ver 40 años después que estaban exactamente igual, aunque empeorados por el paso del tiempo, que cuando yo los visitaba siendo estudiante”, ha apuntado el presidente antes de insistir en que la remodelación era “absolutamente fundamental”.

La reforma, que tiene en cuenta las necesidades docentes y de investigación actuales y futuras, contempla necesidades especiales de titulaciones que carecían de instalaciones actualizadas como plató de TV, estudio de radio o laboratorios de ciencias historiográficas.

Edificio de referencia

La nueva Facultad de Filosofía y Letras será un edificio de referencia en Aragón en materia de sostenibilidad, cumpliendo con los estándares de certificaciones Verde, Ledd, Breeam o equivalentes, y los estudiantes volverán a las aulas en el curso 2022-2023, ya que después de las obras, que durarán 36 meses, hará falta un periodo de acondicionamiento.

De las obras se encarga una UTE formada por las empresas FCC Construcción, FCC infraestructuras energéticas y la constructora pirenaica COPISA y EASA-Estructuras ARAGÓN, que ya en noviembre comenzaron con la recogida, clasificación y retirada de los distintos materiales del interior del edificio para su reciclaje.

Antes de que la retroexcavadora pudiera entrar esta mañana a demoler los ladrillos del pabellón de Filología ya se habían retirado más de 40 toneladas de papel y se esperan extraer otras 40 más. También se extraerán más de 600 toneladas de metal y más de 3.200 metros cúbicos de madera.

El proyecto de ejecución ha definido medidas específicas de reutilización de materiales existentes en el edificio original, siendo estos integrados en la propia obra. Así, se van a emplear 1.700 m2 de teja, 53 puertas originales del pabellón de Geografía, 232 m2 de piedra de Calatorao, 50 m2 de pavimento de teselas y casi 5.000 m3 de tierras.

Antes del comienzo de las obras, la Universidad reutilizó gran parte del mobiliario en distintas dependencias del propio campus y entre el mobiliario que no se pudo reubicar, se han donado, mediante la colaboración con la Fundación Dónalo, hasta 616 enseres a 13 ong, asociaciones y ayuntamientos de toda España. Además, se va a retirar, restaurar y colocar de nuevo el mural cerámico de reconocido valor cultural del artista Ángel Grávalos.

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