agresores

Casi 3.900 aragonesas fueron víctimas de violencia machista en 2018, un 1,4% más que en 2017

Un total de 3.864 mujeres fueron víctimas de la violencia machista en 2018, lo que supone un aumento de un 1,4% frente al año anterior. De estas, 2.629 eran españolas y 1.235 extranjeras. Estas cifras ponen de manifiesto que el porcentaje de mujeres víctimas de violencia de género por cada 10.000 en la comunidad fue de un 58,3%, es decir, un 1,3% más que las registradas en el año anterior.

Según los datos hechos públicos este viernes 8 de marzo por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género en Aragón, en 2018 el número de denuncias presentadas en los juzgados aragoneses de Violencia sobre la Mujer aumentó un 5% frente al año anterior.

Paralelamente, el porcentaje de renuncias de las mujeres (cuando se acogen a la dispensa para no declarar como testigo) descendió en un 8,3.

El número de sentencias condenatorias en los juzgados de Violencia sobre la mujer aumentó un 28,3 % y en los juzgados de lo Penal el 33,6%.

De las condenas dictadas por los juzgados de violencia, en el 36,7% de los casos se trataba de personas de nacionalidad española y en el 18,5% de hombres extranjeros. En los juzgados penales, aunque con cifras ligeramente inferiores, se siguen detectando incrementos siendo el 29,2% de los hombres de nacionalidad española y el 6,5% extranjeros.

Más enjuiciados

El número de personas enjuiciadas en los juzgados de Violencia sobre la mujer pasó de las 425 en 2017 a las 543 en 2018, lo que supone un incremento de 27,8% en tanto que en los juzgados penales el aumento del número de enjuiciados ha pasado de los 745 a los 804 en 2018, un 7,9% más.

Los juzgados de violencia sobre la mujer ingresaron el pasado año 3.974 asuntos penales en total, (un 15,7% más que el año precedente) y se abrieron 1.208 Diligencias Urgentes (6,2% más). Los mayores incrementos en estos juzgados se produjeron sin embargo en las Diligencias Previas con un incremento del 31,9% y en los juicios por delitos leves con un 30,2%.

Por su parte, los juzgados penales ingresaron 845 nuevos asuntos -523 fueron Procedimientos Abreviados y 322 Diligencias Urgentes-.

Por lo que a órdenes de protección se refiere, los juzgados de violencia sobre la mujer incoaron un total de 715 órdenes, de las cuales se adoptaron 589 y 126 fueron denegadas.

Concentración en apoyo de la joven violada en San Fermín

Centenares de personas, la mayoría de ellas mujeres, se han concentrado esta tarde del viernes 17 de noviembre a las puertas de la Audiencia de Zaragoza para protestar por la forma en que se está desarrollando el juicio en Pamplona por la violación de una chica en los Sanfermines de 2016.

Bajo el lema “La manada somos nosotras”, en alusión al grupo de supuestos violadores que se autodenominan ‘La Manada’, la concentración feminista ha tenido lugar después de que fuera convocada ayer a través de las redes sociales e impulsada especialmente por la Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza.

Representantes de la citada entidad han destacado el éxito de la convocatoria, en la que han estado también representadas diversas organizaciones políticas y sociales zaragozanas. Concentraciones similares se han producido en otras ciudades del Estado español.

A lo largo del acto se han coreado lemas contra la actuación judicial, en solidaridad con la chica agredida y contra el machismo y los supuestos violadores.

Críticas al tribunal

Paloma Lafuente ha actuado como portavoz de las organizadoras del acto para criticar del desarrollo del juicio en Pamplona, cuyo magistrado se muestra partidario de preservar la imagen y la intimidad de “estos cinco agresores y violadores y en cambio tiene en consideración pruebas sobre la vida de esta joven”.

La alusión de la representante feminista se refería al seguimiento de la víctima mediante detectives que encargó uno de los supuestos agresores y la aceptación del informe de los vigilantes por parte del magistrado, mientras la defensa de los supuestos violadores lo ha utilizado como muestra de que la chica ha hecho vida normal, lo que a su entender no encaja en alguien que ha sufrido una violación.

Lafuente ha indicado al respecto que resultaba “inadmisible” que el tribunal acepte la insinuación contra la chica porque “que no haya querido morirse y revivir constantemente el episodio no la convierte en menos víctima”.