Casco Histórico

El Mercado Medieval ofrecerá más de 200 actividades en tres días

El Mercado Medieval de las Tres Culturas de Zaragoza ofrecerá a sus visitantes del 14 al 16 de junio más de 200 actividades, que contarán con el protagonismo de 30 compañías aragonesas y 38 talleres de oficios antiguos que darán espectáculo y animación.

Los asistentes podrán recorrer durante tres días alrededor de 160 puestos de artesanía en los que el Puente de Piedra, que quedará inhabilitado al tráfico rodado, hará de nexo de unión entre las dos márgenes del río Ebro en las que se asentará esta miniciudad ambulante.

Los puestos estarán en torno a la Plaza del Pilar, plaza trasera de La Lonja, Plaza de La Seo, Plaza San Bruno, calle Palafox y Arco Deán, Puente de Piedra y Balcón de San Lázaro, informa el Ayuntamiento de Zaragoza en una nota de prensa.

Variadas actividades

La treintena de compañías aragonesas ofrecerán recreaciones teatrales, combates en el Campamento Medieval y tampoco faltarán los juglares, los caballeros y personajes fantásticos. Nostraxladamus, Callejeateatro, Chispandora, Ixera Companya Almugavar, Lobos Negros, Os fillos Do Sobrarbe, Xalamut con Antonia Azahara y Monica Sadé, Magna Caput, Os Juglares, Artemis Teatro, Fakir Testa, El fauno, Aguador de Fna, La Carola, Asociación VIII Milla, Kabalat Sabat, o Kirya serán algunas de las compañías animadoras.

El 100 % de las compañías que integran la programación, incluyendo los dos campamentos y la propiedad de la exposición de máquinas de asedio del Puente de Piedra, son de origen aragonés.

En los alrededor de 160 puestos habrá artesanía de distintas especialidades, tanto manual como agroalimentaria, así como seis tabernas y tres jaimas árabes y la posibilidad de disfrutar de las tradicionales exposiciones, actividades y juegos infantiles, visitas guiadas a la Judería y a la Morería y de los 38 talleres participativos de oficios antiguos organizados en diferentes horarios.

La Plaza del Pilar acogerá animaciones teatrales y espectáculos de lucha escénica, como “La llegada de los Orcos”, que este año se hará en conjunto con la compañía Lobos Negros.

En el Escenario de la Plaza San Bruno se contará también con espectáculos nocturnos y conciertos en los que brotarán las raíces cristinas, árabes y judías que siguen estando latentes en la ciudad.

Ruta de Tapas Medievales

También estará este año la Ruta de Tapas Medievales, que propondrá varios recorridos por el casco antiguo de la ciudad, como San Pablo, La Magdalena o Altabás en el Arrabal, sin olvidar el entorno de la Seo, que contarán con establecimientos donde saborear tapas de esencia medieval como el morteruelo, almodrote, tabulé…

Por otra parte, este año se ha buscado mejorar la accesibilidad, para lo que se han implantado una serie de normas en las tabernas, como es la adecuación para uso de personas de movilidad reducida de una tramo de barra de estos establecimientos.

Igualmente, se colocará una plataforma con capacidad para 12 personas en la zona de grandes espectáculos de la Plaza del Pilar y se instalarán aseos para personas con movilidad reducida en el Balcón de San Lázaro, trasera de La Lonja y Plaza de San Bruno.

—El latido del comercio cercano— La Ferretera Aragonesa: Los 27.000 objetos de la tienda infinita

Entrar en La Ferretera Aragonesa sobrecoge al principio. La luz tenue y el ingente número de objetos que parecen echarse encima conforman un ambiente un tanto agobiante, cargado de esencias antiguas provenientes de otro siglo. Nada menos que en 1925 inició su andadura este comercio señero del Casco Histórico zaragozano.

Suelo de madera, anaqueles infinitos de pintura gastada que ascienden hasta el techo, objetos y más objetos (¿habrá algo que no esté aquí?) en un aparente caos que sus dueños y el operario contratado descifran a cada momento, deslizándose con pericia por el laberinto de pasillos jalonados por los utensilios más inverosímiles. Un recorrido que amenaza con convertirse en un jeroglífico del que sólo puedes salir airoso con su amable asistencia.

Miguel Ángel, José y Francisco empezaron a trabajar en La Ferretera hace decenas de años. Transitan con seguridad por todos sus recovecos hasta dar con alguna de las ¡27.000 referencias! que acumula la tienda para satisfacer la demanda de los más exigentes miembros de su fiel clientela. En la sencilla web www.laferreteraaragonesa.com se da cumplida cuenta de todo el muestrario gigante.

Y si entre esos miles de tornillos, herramientas, lámparas, perchas, cerraduras y demás artículos destinados al servicio de nuestras casas o nuestros almacenes no se halla lo que el comprador ha venido a buscar, “lo pedimos y en dos o tres días, máximo una semana, está aquí”, asegura Miguel Ángel Rúber.

Miguel Ángel atiende a una joven clienta. Foto: Juan Manzanara

Primero, dependientes; luego, dueños

Este veterano tendero de la calle Méndez Núñez, en pleno corazón del Casco Histórico, explica las virtudes de su comercio del que viven cuatro familias, las de los tres socios de la comunidad de bienes que lo detentan y la del dependiente que tienen contratado: máxima especialización en productos de ferretería y trato próximo, profesional y gentil con la clientela.

Miguel Ángel, José y Francisco rondan ya los 60 y se lanzaron a hacerse cargo del negocio en 2005, cuando la familia que lo había regentado desde su fundación decidió echar el cierre. “Era nuestra única salida. Con cuarenta y tantos años que teníamos no hubiéramos salido del paro. Además, este trabajo nos gusta”, asegura Miguel Ángel.

Y no se han arrepentido de su decisión. Hasta 2008, con la Expo, la tienda fue “como un tiro”. Tras la Exposición Universal y con la crisis, “el negocio mermó mucho, pero hemos salido adelante y ya desde hace un tiempo estamos estabilizados, con ganancias que no nos hacen ricos pero nos dan para vivir con dignidad”, señala orgulloso Rúber.

El secreto de su éxito: mucho trabajo, buena relación entre ellos y trato personalizado con el cliente. Porque “¡claro que tenemos roces!, somos como un matrimonio con muchos años de convivencia. Pero se superan. Todas las decisiones las tomamos por acuerdo de los tres”, asegura con orgullo el portavoz de La Ferretera.

Todos hacen de todo, aunque tienen divididas algunas faenas. Miguel Ángel controla los suministros, las compras y administración. José atiende en tienda y domina con precisión y simpatía el ingente muestrario. Francisco ejerce de comercial y para menos por la tienda porque anda casi todos los días tratando con clientes.

Esa organización flexible y fluida, además de largas jornadas de trabajo muy por encima de las ocho horas diarias, les permite seguir adelante con un negocio gracias al cual disfrutan de una vida satisfactoria y sin sobresaltos.

José, en una labor primordial: ordenar el género. Foto: Juan Manzanara

La principal competencia es digital

Aunque la competencia aprieta y no se puede bajar la guardia. Uno pensaría que sus principales rivales en el negocio son los bazares chinos. Pero el competidor máximo no tiene rostro, es virtual. “El desafío de Internet es bestial”, afirma tajante Miguel Ángel. “Nos afecta mucho más que las grandes superficies o las tiendas de chinos”, asegura. A las primeras les hacen frente con un mejor y más profesional trato a la clientela; a los segundos, con productos de mejor calidad.

Todo este cúmulo de cualidades le permite a La Ferretera Aragonesa disponer de una clientela fiel y en general apegada al barrio, aunque cuentan con compradores de toda la ciudad, incluso de fuera de Zaragoza. El problema es el envejecimiento del Casco Histórico y por tanto de muchos de sus clientes. “Es verdad que jóvenes vienen menos, pero los que llegan luego repiten porque encuentran lo que buscan y aprecian un trato mejor”, señala Rúber.

Por eso ve con optimismo el futuro del negocio, aunque por el momento amenace con extinguirse a la jubilación próxima de los tres socios, lo mismo que ha ocurrido con tantos otros comercios del barrio, algo que de rebote también ha afectado a La Ferretera: “ahora se mueven por aquí menos negocios de fontanería o de carpintería que nos daban también trabajo a nosotros”, señala Miguel Ángel Rúber, quien sin embargo es optimista sobre el futuro de la empresa. “Es cuestión de trabajar duro, de forma ordenada, reduciendo costes (ahora no tienen almacén propio y se surten mediante la organización gremial Coferdroza), disponiendo de muchas referencias sin necesidad de acumularlas”, sostiene el veterano ferretero.

El equipo completo de La Ferretera. Foto: Juan Manzanara

Tiempo para el cliente

E insiste en la clave de “la atención personalizada, dedicar todo el tiempo necesario al cliente, satisfacerlo con tus productos, o si no es posible, aportarle ideas para que encuentre una solución”, parámetros fundamentales del comercio de barrio, del comercio de proximidad.

Esa es la imagen que se pretende promocionar en la campaña emprendida por la entidad municipal Zaragoza Dinámica y a la que se ha sumado de forma entusiasta La Ferretera Aragonesa, que aporta imagen y esencia a la iniciativa. “Todo lo que sea promoción ayuda a dinamizar el comercio, por eso nos sumamos con agrado a la propuesta”, explica Miguel Ángel.

Una idea que ven con satisfacción y que les gustaría que viniera acompañada de más acciones promotoras de las tiendas de barrio, porque critican al unísono Miguel Ángel y José que “se están dando demasiadas licencias para grandes superficies”.

En cuanto a los beneficios que puede traer para la zona la pacificación de la calle Don Jaime y adyacentes, los veteranos tenderos de La Ferretera son algo escépticos. “La peatonalización de la calle Alfonso no le fue bien al comercio local. Veremos a ver lo que pasa aquí. Ahora circula más gente, eso es cierto, pero de momento no se traduce en más ventas”, se lamenta Miguel Ángel, mientras entra un nuevo cliente (¿o es un amigo?), al que José atiende campechano: “está al llegar el taladro. En cuanto venga, te aviso, lo coges y nos tomamos un cafecico para celebrarlo”.

Una escena exclusiva de espacios comerciales tan señeros e integrados en el latido del barrio como esta ferretería de toda la vida. Que galvaniza el Casco Histórico, que conforma Zaragoza.

La extensión de la Cota 0 continúa imparable en el Casco Histórico y se aplicará también en otros barrios

La reconversión de buena parte de las calles del Casco Histórico en zona ‘Cota 0’, con vías sin desniveles entre acera y calzada, continúa avanzando con la remodelación de la plaza y la calle San Braulio, a la que seguirá la calle Santa Isabel. La siguiente vía prevista es Manifestación, pero la obra es probable que se aplace hasta después de Semana Santa para no interferir el desarrollo de las procesiones. El Ayuntamiento prevé extender la iniciativa a otros barrios de la ciudad.

El alcalde de la ciudad, Pedro Santisteve, y el concejal de Urbanismo, Pablo Muñoz, han realizado una visita a las obras de San Braulio este lunes 18 de febrero para reafirmar la continuidad del Plan Cota 0, pese a la carencia de presupuesto municipal este año y pese a la proximidad de las elecciones municipales.

Pablo Muñoz ha subrayado que la iniciativa cuenta con dotación financiera suficiente, puesto que se nutría de la partida para obras menores del presupuesto prorrogado de 2018 (5 millones de euros), además del capítulo de las inversiones financieramente sostenibles (más de 2 millones).

El concejal de Urbanismo ha subrayado que la remodelación de las calles “de lo que era el antiguo Coso romano” se llevará a cabo a lo largo del presente año.

Otros barrios

Para 2020, el gobierno municipal prevé extender el modelo de calles sin desnivel a otros barrios de la ciudad. A este respecto, Pablo Muñoz ha indicado que la Federación de Asociaciones de Barrios (FABZ) ha hecho llegar al Ayuntamiento una propuesta para implantar este tipo de calles en más zonas, además del Casco Histórico.

Muñoz ha señalado que la intención del gobierno municipal es suscribir un documento de compromiso con la FABZ para que esta tipología urbana se extienda a partir de 2020.

Mientras tanto, las previsiones apuntan a que en los próximos meses las calles Cota 0 se habiliten en la zona comprendida desde la calle Don Jaime hasta La Magdalena (excluida la calle San Vicente de Paúl), además del área en torno al Mercado Central.

Salud

El alcalde ha unido la reforma de la lonja de abastos con la remodelación de calles a Cota 0, dentro de una apuesta por la “mejora de la salud de la ciudadanía”.

Santisteve ha subrayado que el plan de reconversión de calles en vías sin desniveles constituía una apuesta por un modelo de ciudad con “accesibilidad plena, orientada sobre todo hacia las personas mayores y a aquellas que tienen algún problema de movilidad”.

Tanto el alcalde como el concejal Muñoz han insistido en que las obras del Plan Cota 0 estaban respetando los plazos y que los proyectos se iban ejecutando con arreglo al calendario previsto.

Ayuntamiento habilita los primeros aparcamientos para patinetes y bicis compartidos y particulares

El Ayuntamiento de Zaragoza ha comenzado a ordenar el estacionamiento de los vehículos de movilidad compartida con la instalación de 38 puntos de aparcamiento en el Casco Histórico, aunque su uso no será obligatorio por el momento hasta que pase una etapa de transición.

Estos puntos están ubicados preferentemente junto a pasos de peatones para favorecer la visibilidad en los cruces y quitando un espacio de aparcamiento de coche, ha informado en declaraciones a los medios la concejala de Movilidad, Teresa Artigas.

Cada uno de ellos tiene unas diez plazas de aparcamiento que no solo están destinadas a los distintos vehículos de movilidad compartida, como patinetes o bicicletas, sino también a las bicicletas patinetes particulares para fomentar la “simbiosis” entre todos ellos.

De momento, se va a recomendar el uso de estos espacios mientras se observa cómo van funcionando durante unos meses antes de pasar a restringir el estacionamiento a estos puntos (en le foto superior de Europa Press, uno de los nuevos espacios de aparcamiento habilitados en el Casco Histórico).

Colaboración

Para decidir la ubicación de estos aparcamientos, el Ayuntamiento ha contado con la colaboración de la empresa Mobike, dedicada a la movilidad compartida, que ha aportado información sobre los lugares más adecuados.

En ese sentido, el director general de Mobike España ha señalado que su aplicación ya está integrando estos puntos y recomendando su uso como forma de ayudar a la integración de la movilidad compartida en la ciudad y a evitar afecciones en la vía pública.

Asimismo, ha asegurado que más del 4 por ciento de los vecinos de Zaragoza ya están registrados en su aplicación y que en los cinco meses que llevan operando en la ciudad se han hecho 280.000 viajes con una longitud total de 500.000 kilómetros, lo equivalente a “12 vueltas al mundo”.

El Casco Histórico será un espacio de “disfrute peatonal”, con calles sin desniveles y tráfico mínimo

La mayor parte del Casco Histórico transformará la fisonomía de sus calles, que se convertirán en vías denominadas como de ‘cota cero’, con elevación de calzadas y eliminación de aceras para potenciar su accesibilidad peatonal y la pacificación del tráfico rodado, en la línea de la actuación desarrollada en la calle Don Jaime. El gobierno municipal de ZeC prevé invertir en el “Plan Cota 0” cerca de seis millones de euros en lo que resta de legislatura y la siguiente. Las primeras actuaciones afectarían a las calles Manifestación, Santa Isabel, Torre Nueva y Fuenclara.

Las remodelaciones de este tipo que tiene previsto ejecutar el Ayuntamiento de Zaragoza se desarrollarán en todas las calles de la antigua Caesaraugusta romana, cuyo límite marca el actual Coso.

El anuncio de este ambicioso proyecto lo ha efectuado este jueves 29 de noviembre el alcalde la ciudad, Pedro Santisteve, durante su discurso en el Debate sobre el Estado de la Ciudad.

El alcalde ha subrayado que el actual gobierno municipal tiene previsto ejecutar el plan en los próximos años, en los que ZeC confía en seguir al frente de las responsabilidades ciudadanas.

El objetivo, ha indicado Santisteve, es convertir el Casco Histórico zaragozano en “un gran espacio de disfrute peatonal”.

Obras de acondicionamiento en la calle Don Jaime

Actuaciones similares a las de Don Jaime

El plan de elevación de calzada a cota cero es una medida “en línea con lo que hacen otras ciudades de nuestro entorno”, ha destacado el alcalde, quien ha incidido en que el proyecto prevé posibilitar el acceso rodado a la zona a residentes en la misma, así como a transporte público, emergencias y carga y descarga.

Santisteve ha calificado como “tremendamente exitosas” las experiencias de este tipo desarrolladas, no sin polémica con comerciantes y vecinos, en las calles Espoz y Mina y Don Jaime, para justificar su ampliación a otras vías del Casco Histórico.

El portavoz de Zaragoza en Común, Pablo Muñoz, ha precisado posteriormente en rueda de prensa otros aspectos del proyecto, que prevé una transformación completa del Casco Histórico para reducir la contaminación atmosférica y acústica en la zona, recortar los accidentes de tráfico, garantizar la accesibilidad universal, desarrollar un planteamiento sistémico entre todos los modos de transporte y redistribuir el espacio en la vía pública a favor de la movilidad no motorizada, entre otros objetivos.

Con las actuaciones previstas, los gobernantes municipales esperan conseguir que la movilidad peatonal en la zona suponga más de la mitad de los desplazamientos globales en el Casco Histórico.

Se pretende también lograr una mejora del paisaje urbano, aumentando la accesibilidad y seguridad de las calles e implantando espacios de prioridad no motorizada cuyo modelo sería luego aplicado en otras zonas de la ciudad.

El plan quiere hacer especial incidencia en los accesos a centros escolares y en el modo de desplazarse a ellos. En concreto se aspira a que la movilidad peatonal, ciclista y en transporte público supere el 90% de los desplazamientos a colegios.

En rojo, las calles en las que se actuará en la primera fase del Plan Cota 0

Dos fases

En el boceto del Plan Cota 0 presentado por el portavoz de ZeC se destaca que “la tendencia general en las ciudades es llevar a cabo actuaciones de este tipo que, además de unas mejoras sustanciales en los cascos históricos y barrios, consiguen revitalizar las mismas desde el punto de vista económico, tanto a nivel turístico como comercial. La remodelación de estas infraestructuras consigue que la gente vuelva su mirada al corazón de las ciudades”.

La primera fase de las nuevas transformaciones de calles en vías semipeatonales se prevé acometer a partir del inicio del próximo año y afectaría a las calles Manifestación, Santa Isabel, Torre Nueva, Miguel Molino, San Braulio, Torre Nueva, Pino, Fuenclara y Torresecas (en la imagen superior, recreación de la calle Manifestación transformada en semipeatonal cota 0) .

Esta fase contará con un presupuesto de algo más de dos millones de euros, provenientes de los remanentes de tesorería que el gobierno municipal puede dedicar a inversiones  financieramente sostenibles, ha explicado el concejal de Urbanismo, Pablo Muñoz.

El siguiente bloque contará con un presupuesto estimado de 3,8 millones de euros y se desarrollaría en la próxima legislatura que comenzará en mayo de 2019, y se ceñirá a calles del entorno de San Vicente Paúl y calle Don Jaime.

Entre las vías que pasarían a ser semipeatonales y con cota cero estarían las calles Mayor, San Lorenzo, San Jorge, San Andrés, Verónica, Refugio, Don Juan de Aragón, Sepulcro, Torrellas, Universidad o Santo Dominguito de Val, entre otras.

Con la culminación de este segundo bloque, la totalidad del Casco Histórico quedaría conformada con vías semipeatonales de cota 0, a excepción de la calle San Vicente de Paúl, que conservaría su actual fisonomía en la que se prioriza el tráfico rodado.

En rojo, las calles en las que se actuará en la segunda fase del Plan Cota 0

Cs quiere exportar el modelo de Don Jaime a todo el centro

El Grupo Municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Zaragoza quiere convertir “el corazón de la ciudad” en un “gran salón” para disfrute de todos los vecinos, con una renovación integral que incluiría una plataforma única como en Don Jaime I, pero con consenso de todos los actores implicados.

Con esta propuesta de resolución que presenta la formación naranja para el próximo debate sobre el estado de la ciudad, plantean convertir buena parte del Casco Histórico y del Centro en un punto de encuentro ciudadano accesible para todos, ha explicado en rueda de prensa su portavoz, Sara Fernández.

En concreto, este proyecto incluiría el área comprendida entre el Paseo Echegaray y Caballero, César Augusto, Paseo Pamplona, Paseo Constitución, Paseo La Mina y Asalto, y en ningún caso supondría peatonalización alguna.

Además, esta propuesta, que implica una planificación a largo plazo por la gran área a la que afecta, plantea reformas integrales, por lo que, además de elevar las calzadas, se actuaría en la renovación de las aceras, la iluminación, las tuberías, el arbolado o la semaforización.

Se haría, ha recalcado Fernández, a partir de un estudio integral, de todos los informes técnicos necesarios y del consenso con vecinos, comerciantes y grupos políticos para que “no vuelva a ocurrir lo que pasó en Don Jaime“.

Planificación

En ese sentido, ha insistido en hablar de planificación y no de “obras sueltas” y ha resaltado que este proyecto impulsará la eliminación de las barreras arquitectónicas, una mayor calidad medioambiental, un incremento de la seguridad, será un “revulsivo” para el pequeño comercio y facilitará un aumento de la oferta gastronómica, cultural y la celebración de eventos en la zona.

El objetivo, ha reiterado, es mejorar la convivencia entre el peatón y los distintos medios de transporte.

La portavoz de Ciudadanos ha marcado las plazas de Salamero, los Sitios o Santa Engracia como los “grandes nodos” donde es más fácil y más urgente actuar.

No obstante, el proyecto no está cuantificado económicamente, aunque sí que ha asegurado que trascenderá de un solo mandato y ha calculado que costaría entre cuatro y ocho años concluirlo, en función de la situación de las arcas municipales.

Como hacen normalmente con otras propuestas de resolución o mociones que llevan al Pleno, ha anunciado que, en todo caso, plasmarán esta iniciativa en sus enmiendas al presupuesto de 2019.

CHA propone un plan para regenerar el entorno de la calle Pignatelli

El portavoz de Chunta Aragonesista en el Ayuntamiento de Zaragoza, Carmelo Asensio, ha presentado este martes una propuesta para el Debate sobre el Estado de la Ciudad, en la que plantea un Plan de Regeneración Urbana y Social del Entorno Pignatelli. “Queremos mejorar la calidad de vida del sur del Casco Histórico, dignificar su espacio público y realizar actuaciones en materia de vivienda social y equipamientos”, ha explicado.

Uno de los aspectos destacados es la apuesta por utilizar el suelo público que se encuentra en la zona, pero que actualmente están sin uso. “Proponemos que se negocie con otras administraciones para que pongan estas propiedades a disposición del plan”.

En esta situación se encuentran cuatro solares con un total de 14.101 metros cuadrados, además de un piso y 5 locales. A este patrimonio habría que añadir el antiguo cuartel de Pontoneros, de propiedad municipal, donde a propuesta de CHA se van a construir 61 viviendas comunitarias.

Dignidad

Carmelo Asensio ha recordado a las diversas entidades vecinales y plataformas de las calles Ramón Pignatelli, Agustina de Aragón y adyacentes, que llevan tiempo demandando mayor limpieza y dignidad de sus calles, además de una mejora de la convivencia: “El Ayuntamiento debe dar respuesta a las reivindicaciones de este barrio”.

Y es que, ha lamentado, aunque en la última década se han realizado actuaciones en materia de vivienda y de mejora del espacio público en algunas zonas del Casco Histórico, “no ha sido el caso de la zona situada al sur de Conde de Aranda”, cuya teórica situación de privilegio no ha servido para evitar su degradación urbanística y conflictividad social.

Nueva campaña por la limpieza y contra el ruido en Casco Histórico

Bajo el lema “Limpio te quiero más”, comienza el plan de limpieza del Casco Histórico de Zaragoza, el cual abordará diferentes soluciones para frenar los problemas de convivencia en este barrio generados por el ruido y la suciedad en las calles.

El plan ha sido presentado este lunes 19 de noviembre en una rueda de prensa por la presidenta de la Junta de Distrito del Casco Histórico, Teresa Artigas, y la técnica y coordinadora del Plan Integral del Casco Histórico (PICH), Reyes Barrachina, quienes recogieron la inquietud vecinal del Casco Histórico para desarrollar este proyecto.

Artigas ha subrayado que el barrio del Casco Histórico es el “más utilizado” por toda la ciudadanía, tanto a nivel comercial como de ocio, por ello, se trata de una de las zonas más “deterioradas” de la ciudad y, a pesar de que posee numerosos servicios de limpieza, se requiere una mayor “intensificación” tanto en temas de limpieza como de sensibilización social.

El principal objetivo, ha explicado Artigas, es que el barrio cuente con vecinos que trabajen por la salud comunitaria y para ello se llevarán a cabo numerosos programas e iniciativas dentro de este plan.

Agentes comunitarios

Entre ellos se encuentran el programa de Agentes Comunitarios del Servicio de Mediación, el proyecto “Verde que te quiero Verde. No Marrón” que busca concienciar sobre la recogida de excrementos caninos, el “Comercio Limpio” que pretende impulsar la dinamización comercial y económica del barrio o el programa contra el ruido “En Calma te quiero más”.

Además, Barrachina también ha destacado que todas las medidas favorecerán la inserción sociolaboral de personas que, por determinadas circunstancias, tienen dificultades para acceder al mercado laboral.

Asimismo, se llevará a cabo una campaña de limpieza, pintura y arreglo de fachadas del Casco Histórico, no solo con el objetivo de embellecer y limpiar el barrio sino de atender a las personas más necesitadas y sin recursos económicos que no puedan reformar sus viviendas.

Puntos negros

Uno de los principales objetivos que tiene el programa es identificar los puntos negros de las calles, plazas y solares del Casco Histórico con el fin de plantear soluciones además de concienciar a los vecinos y vecinas del barrio de la importancia y el valor de reciclar y trabajar de forma activa en la limpieza.

Barrachina ha asegurado que con el programa se “unificarán” todas las acciones que se han ido haciendo a lo largo de los años en el barrio y se “agruparán” bajo un mismo paraguas.

Artigas ha puntualizado que, de esta forma, se logrará conseguir barrios comprometidos con su salubridad, su buena imagen y estado, así como con la limpieza, el medio ambiente y la salud comunitaria en general.

El Ayuntamiento plantea elevar más calzadas en el Casco Histórico pero descarta peatonalizaciones

El Gobierno municipal ha planteado nuevas elevaciones de calzada en calles estrechas del Casco Histórico como la que se lleva a cabo en Don Jaime I con el fin de favorecer la accesibilidad, si bien ha descartado peatonalizaciones duras de este ámbito. Tal y como informó Ten! Zaragoza, el consejero municipal de Urbanismo, Pablo Muñoz, ha trasladado esta propuesta a representantes de entidades sociales, asociaciones vecinales, comerciantes y grupos políticos, en un encuentro celebrado en el Consistorio y convocado por ZeC para restablecer el diálogo tras la polémica suscitada por las obras de la calle Don Jaime.

En esta reunión, además de abordar los plazos de la obra de Don Jaime (en la imagen superior, trabajos de la segunda fase), el consejero de Urbanismo ha trasladado la intención del Ayuntamiento de nivelar la calzada en otras calles estrechas de la ciudad, especialmente del Casco Histórico, sin descartar otros barrios como algunas zonas de Valdefierro o San José, con el fin de eliminar las barreras arquitectónicas y hacer una ciudad más “accesible” y “amable”.

“Prioritariamente sería en el Casco Histórico, porque es donde las aceras son más estrechas, pero esta actuación ha sido exitosa también en otros sitios, como en la calle Delicias”, ha aclarado.

Entorno del Coso

De momento, aunque el equipo de Gobierno tiene una idea inicial, Muñoz no ha desvelado cuáles podrían ser esas calles del Casco Histórico donde se plantea elevar las aceras para hacerlas más transitables, porque antes, ha dicho, quiere escuchar las propuestas del tejido social y vecinal.

“Hoy lo que hacemos es recoger propuestas de quienes nos las quieren hacer llegar y elaboraremos un plan de actuación”, ha subrayado Muñoz, quien ha añadido que todo lo “sensato” se asumirá.

Y ha adelantado que, aunque escucharán antes a los vecinos y comerciantes, el equipo de Gobierno considera prioritario actuar en el entorno del Coso, lo que en época romana se conocía como el Decumano.

Pero “dado que la estrategia hacia una obra sensata y racional (en relación a Don Jaime) ha sido hiperpolitizarla hasta el punto de golpearla con todo, hemos optado por no hacer propuestas y dejar que nos las hagan a ver si así se atemperan”, ha explicado

En cualquier caso, ha reiterado que en ninguna de estas acciones se plantea una “peatonalización dura”, sino un modelo similar a Don Jaime, es decir sin restricción del tráfico pero con limitaciones, porque, de lo contrario, el casco se convertiría en “una isla”.

El concejal Muñoz (en la cabecera de la mesa), durante la reunión con comerciantes y vecinos. Foto: Europa Press

Presupuesto

En cuanto al presupuesto, ha señalado que el Ayuntamiento cuenta con diferentes partidas a las que acudir para financiar estos trabajos, por lo que “no es tanto un problema de dinero como de ir priorizando”. La cuantía ha dicho podría llegar al millón de euros con cargo a las partidas de obras menores y a las inversiones financieramente sostenibles.

No obstante, el Ayuntamiento de Zaragoza no prevé iniciar nuevas obras antes de que acabe el año porque, ha comentado, la prioridad es terminar Don Jaime, y comenzar las obras en San Braulio y Paseo Echegaray. Sobre esta última, Muñoz ha precisado que espera que antes de que acabe el año se inicien las obras en esta vía.

Por otro lado, en cuanto a la calle Don Jaime, ha afirmado que, tras los pronunciamientos judiciales que desestimaban el recurso que pedía la paralización, éste es un camino consolidado y que, por tanto, la obra “se va a acabar en plazo”.

Peatonalización

Por su parte, el concejal del PP de Urbanismo, Pedro Navarro, ha calificado esta reunión de “tomadura de pelo” porque la obra de Don Jaime está prácticamente terminada y ha lamentado que el Ayuntamiento no la convocara antes del inicio de los trabajos, si bien, Muñoz ha recordado a los medios que la de este martes era la cuarta que se celebraba desde el mes de agosto.

Navarro ha reiterado que la intención del equipo de Gobierno es peatonalizar Don Jaime como demuestra, ha dicho, un informe técnico municipal donde, en el punto siete, se indica que la parada del autobús de la plaza Ariño (en Don Jaime) tendrá plataforma “en tanto en cuanto se mantengan las líneas”. “Se está reconociendo que se van a eliminar y que se va peatonalizar”, ha ahondado.

Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Empresarios de Comercio de Zaragoza (ECOS), Vicente Gracia, ha apuntado que los comerciantes acumulan unas pérdidas del 30 % en los últimos quince días en comparación con el año anterior debido a estas obras.

Y, por último, ha mostrado su rechazo a la peatonalización de Don Jaime porque esa actuación, que el equipo de Gobierno niega, convertiría, a su juicio, la vía en un “manteródromo”, repleta de “manteros” como ocurre, ha dicho, en la calle Alfonso.

La nave del renovado Mercado Central transportará al comercio del Casco Histórico

Las máquinas excavadoras trabajan en el antiguo Mercado Central. Su ruidosa actividad camufla el motor silencioso que mueve el gran buque de este emblema mercantil del Casco Histórico y que transporta consigo al comercio de esta área de la ciudad, que ahora espera navegar lejos con la remozada nave centenaria. El mercado provisional ya está siendo un revulsivo en la zona y el pequeño comercio, que tanto ha padecido en los últimos tiempos, espera resurgir con la fuerza del mercado remodelado. Aunque tampoco faltan las voces críticas sobre las dificultades de movilidad en la zona que retraen la llegada de compradores.

El comercio del Casco Histórico es un sector muy atomizado y muy heterogéneo. Pero las asociaciones en que se organiza coinciden en valorar la importancia del Mercado Central como catalizador y transmisor de clientela para sus tiendas vecinas, incluso más allá del barrio.

De esa misma opinión es el Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial de Zaragoza (Imefez). Jesús Blanco, uno de sus técnicos responsables, subraya que “desde siempre hemos valorado la relación directa que existe entre el Mercado Central y el comercio del Casco Histórico, tanto en lo que respecta a la clientela de cercanía, del barrio, como a la que proviene de otras áreas urbanas o de fuera de la ciudad”.

Tanto es así que las subvenciones municipales a iniciativas comerciales en el barrio, a la hora de valorar los proyectos, un 40% de la nota se otorga al hecho de que incluyan algún tipo de patrocinio, con especial consideración si éste proviene del Mercado Central. “Queremos que el Mercado Central ejerza de paraguas de todo el comercio del Casco Histórico”, precisa Jesús Blanco.

Pequeños comercios en Pº César Augusto, en las inmediaciones del Mercado Central

Promocionar los comercios

Y es que en el “Estudio de la Oferta Comercial de la Ciudad de Zaragoza -Plan Local de Comercio 2015-2018” impulsado por Imefez, ya queda reflejado que las asociaciones de comerciantes apuestan como principal propuesta para relanzar el sector, con gran diferencia sobre otras, la de promocionar más los comercios de la zona.

Además, en ese mismo estudio se indica que el 58% de los comercios se muestran favorables a desarrollar convenios con otros comerciantes y el 50% con el Ayuntamiento.

Tanto Imefez, como las asociaciones de comerciantes, como la de los detallistas del Mercado Central, coinciden en que el principal reto es la captación de clientela joven y, a ser posible, con mayor poder adquisitivo del que disponen la mayor parte de los actuales compradores, pertenecientes a la franja de mayores con poca capacidad económica.

En el “Estudio de la Demanda Comercial de la Ciudad de Zaragoza -Plan Local de Comercio 2015-2018”, también impulsado por Imefez, se refleja que los jóvenes destacan por ser el tramo de edad que más va al supermercado (87%) a comprar bienes diarios, mientras que los mayores de 65 años van más a tiendas de barrio (53%) próximas al domicilio

La transformación del Mercado Central en un espacio atractivo y cómodo, que propicie una experiencia de compra más allá de la mera adquisición de productos, puede atraer a esa nueva clientela ávida de trato personal, mercancía de calidad a buen precio y disponibilidad de servicios que le permitan transformar la compra en una visita familiar a un centro emblemático, lleno de historia y de arte, ampliando el recorrido por otros comercios del Casco Histórico, cuya pujanza y oferta pasa desapercibida para muchas/os zaragozanas/os.

Mercado Central, Ayuntamiento y asociaciones de comerciantes creen posible que el relanzamiento de la lonja centenaria implique la conversión de todo el Casco Histórico en un área de compra saludable y consumo responsable, satisfaciendo con ello la demanda de un público cada vez más inclinado hacia ese tipo de intercambio mercantil.

Se trata de una oportunidad para frenar la sangría del pequeño comercio que el citado estudio de Imefez cifra en una pérdida en Zaragoza del 16,4% de las tiendas de barrio en el periodo 2009-2014, porcentaje que en el Casco Histórico se cifra en un 14,5%, aunque ese dato viene suavizado por el aumento en un 7,% de los supermercados en la zona.

Fernando Sampietro (izda) y Joaquín Contamina, vocal y secretario de la Asociación Conde Aranda, posan junto al busto del gran ilustrado que da nombre a su organización comercial, con el tranvía de fondo

 

Atención personalizada, calidad, confianza

Fernando Sampietro, vocal de la Asociación de Comerciantes y Profesionales Conde Aranda-Portillo, y dueño de la tienda de ropa Reyfi, es contundente al respecto: “La gente está harta de la compra directa, sin dependientes. Cada vez más, busca atención personalizada, asesoramiento, producto de calidad y de confianza”.

A ese respecto, califica el área de influencia de su asociación como la de “oferta de comercio más completa de la ciudad y más especializada. Tenemos de todo y la oferta de productos perecederos de calidad y a buen precio que presenta el Mercado Central puede ser un gran revulsivo”.

La diversidad comercial de Conde Aranda viene dada también por el hecho de que 60 de los 153 establecimientos que se agrupan en la zona son de origen extranjero. Esa circunstancia diversifica la clientela, que a juicio de Sampietro va a apreciar “el tirón” del Mercado Central remozado. “Va a ser un gran acelerador comercial de la zona”, asegura este emprendedor que derrocha optimismo, energía y ganas de innovar.

Los comerciantes de Conde Aranda ya han realizado campañas puntuales (en Navidad, el Pilar u otras fechas señaladas) asociados con el Mercado Central, donde instalan puestos provisionales para promocionarse. Quieren seguir esa línea de colaboración, aunque son más escépticos respecto a la oferta conjunta en plataformas digitales o en distribución a domicilio, donde consideran que interviene la idiosincrasia de cada establecimiento.

La asociación comercial Conde Aranda destaca el gran beneficio que les supuso la reforma de la calle, aunque echan de menos facilidades de aparcamiento en la zona para sus potenciales clientes, sobre todo, para quienes vienen de fuera. Esa circunstancia debería corregirse a juicio de Sampietro, “quizá con un aparcamiento vertical en la zona” para que el arrastre de clientela que va a suponer el renovado Mercado Central se traslade hasta sus establecimientos.

En cualquier caso, su espíritu emprendedor les lleva a sugerir la promoción de la zona mediante medios audiovisuales, con grabaciones permanentes del barrio captadas desde cámaras en altura, al modo de otras ciudades europeas (la preferida de Sampietro es Amsterdam). Ellos mismos están ensayando la iniciativa y este vídeo es una muestra de ello:

Problemas de movilidad

La movilidad es un asunto capital para asegurar el relanzamiento comercial del Casco Histórico. Así lo asegura Manuel Baños, presidente de la Asociación de Comerciantes Casco Antiguo sector Mercado, cuya área de influencia se extiende desde la calle Pignatelli, por paseo Echegaray, hasta el Portillo y la plaza San Felipe. Una amplia superficie, donde sin embargo apenas hay una cincuentena de establecimientos asociados, una cifra que da idea de la decadencia comercial de la zona.

Un deterioro que Baños atribuye por encima de todo a las dificultades de acceso al barrio tanto en transporte público como mediante vehículo privado. Este comerciante es mucho más escéptico respecto a las posibilidades de relanzamiento de la pujanza comercial del barrio gracias al empuje del Mercado Central, pese a que considera a la lonja como centro neurálgico de la actividad mercantil.

El presidente de la asociación decana de los comerciantes del Casco Histórico sostiene que “el tirón del Mercado Central sólo se plasma en la medida que pueda atraer clientela de otros barrios. Pero ahora esos compradores no pueden acceder a la zona”. Baños sentencia de forma contundente: “El Mercado Central tiene mucho atractivo, pero llegar aquí es imposible”.

La culpa de ello la tiene, a su juicio el tranvía y las restricciones de tráfico que ha implicado su instalación. Baños dice que en 2010 “el área entre la Audiencia y las Murallas Romanas era transitada por más de 30 líneas de autobús. Se han suprimido la mitad. Es decir, de recibir 2.500 personas a la hora, pasamos a las 500 que como máximo puede traer el tranvía. Si no se restaura esa falta de movilidad, el resto de habitantes de la ciudad no pueden venir aquí y por tanto no se nutre nuestro comercio”.

Baños reclama que la reserva para el tranvía no sea tan drástica, que los buses urbanos puedan utilizar su plataforma y que se incrementen las frecuencias del tranvía.

A la dcha, el arquitecto Aranaz da explicaciones al alcalde durante la visita de las obras

Actuaciones urbanísticas

Respecto al acceso de vehículos privados, el comerciante reclama que puedan acceder al aparcamiento de César Augusto desde Conde Aranda, “aunque para ello tengan que invadir brevemente la plataforma del tranvía”, una reivindicación en la que coinciden con la asociación de detallistas del Mercado Central, entidad que también defiende la instalación de un bus circular en el Casco Histórico para facilitar la movilidad en esta área de la ciudad.

En cuanto al revulsivo comercial y de atracción de nueva clientela que puede ejercer el remozado Mercado Central, Manuel Baños también ve una dificultad en las actuaciones urbanísticas que se están llevando a cabo en algunas calles, “como Las Armas o Casta Álvarez”, que, a su juicio, “están creando guetos, trayendo gente de determinadas características, que ahuyenta la llegada de nuevos vecinos y propiciar así una barriada más diversa”.

Aunque este no es el principal problema. Baños insiste en que “con mayor movilidad se solucionarían muchas de las dificultades del comercio en el Casco Histórico y permitiría relanzar el Mercado Central”.

Sampietro, el comerciante de Conde Aranda, lo ve con más optimismo: “Todo el mundo come todos los días, así que el Mercado Central, que es donde se vende comida, es el que mayor potencial tiene y el que puede ayudarnos a todos los comerciantes de la zona”.

Una buena reflexión para cerrar el debate.

La nave del Mercado Central ya diáfana, a finales de julio. Foto: zaragoza.es