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La presencia de chicas en carreras tecnológicas y científicas disminuye

Hacer visibles a las mujeres que se dedican a la ingeniería, a la tecnología, a las matemáticas, a la física.., en definitiva a la ciencia, es el mejor antídoto para derribar estereotipos que frenan la vocación investigadora entre las alumnas. Con esta premisa, y con motivo del día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia este 11 de febrero, se han organizado 280 actividades en Aragón, en las que participarán 15.000 personas hasta el próximo día 15.

Con ello, se busca cambiar la tendencia registrada en los últimos años, en los que el número de alumnas matriculadas en las carreras tecnológicas y científicas, conocidas como ‘Stem’, se ha reducido hasta niveles anteriores al año 2000, explica una de las coordinadoras del 11F, Julia Guerrero, quien encuentra en la falta de referentes femeninos una explicación clara a este descenso.

Entrevistas con científicas

Para suplir esta carencia, cincuenta niños y niñas han mantenido pequeñas entrevistas con científicas aragonesas en una ronda de contactos que ha tenido lugar en el Edificio Paraninfo de Zaragoza.

Allí se ha inaugurado también la exposición ‘Las chicas somos guerreras y también ingenieras, científicas, tecnólogas, matemáticas…”, donde estos alumnos han conocido a otros referentes femeninos del pasado, como la astronauta Valentina Tereshkova, la zoóloga Dian Fossey o la química Margaret D. Foster.

Una muestra diseñada para romper barreras, y para poner de manifiesto que la falta de vocaciones científicas entre las mujeres no es cuestión de cerebros, sino más bien una cuestión de educación.

Sobre ello ha versado también el debate abierto que se ha celebrado en el Edificio Paraninfo, en el que ha participado la profesora de la Universidad el País Vasco y editora del blog ‘Mujeres con ciencia’, la matemática Marta Macho.

Discriminación

Macho ha explicado que ella vivió el “vértigo” de la discriminación cuando realizó su tesis doctoral en Francia, puesto que su campo de investigación, la geometría y topología, estaba altamente “masculinizado”.

Sintió, según ha reconocido, cómo otros compañeros le trataban con “cierto paternalismo”. “Eso te derrumba, son situaciones duras porque te llevan a dudar de tus capacidades”, ha indicado.

Sin embargo, defiende que la ciencia necesita esa mirada diferente que aporta la mujer científica. “Cambiarían muchas cosas, porque se haría una ciencia menos competitiva, más colaborativa y más eficaz”.

En este debate ha participado también la consejera de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, quien ha indicado que la Comunidad trabaja para derribar “barreras que impiden que esas niñas puedan desarrollar en el futuro esas carreras científicas”.

Estereotipos

A pesar de que las alumnas representan el 54 % de las matrículas de la Universidad de Zaragoza, Alegría ha alertado de que el porcentaje disminuye en las carreras científicas.

Esto no sería alarmante, ha dicho, si no existieran esos estereotipos sociales y familiares que impiden ese desarrollo natural en las carreras científicas.

No obstante, ha añadido que otras barreras “más infranqueables” se han derribado a lo largo de la historia, por lo que confía en que se eliminen esos “roles casposos” y se alcancen “niveles de normalidad” en el mundo científico.

En la misma línea, el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, ha insistido en que en los sectores relacionados con la ciencia y tecnología serán los que generen más empleo de calidad en los próximos años, por lo que ha animado a las niñas presentes a decantarse por este tipo de carreras.

Hay “mucho donde elegir”, como se indica en uno de los carteles de la exposición. Desde nuevos materiales, energías renovables, robótica hasta sistemas de seguridad, nuevas especies o edificios resistentes, entre otras áreas de investigación.

Sólo hace falta tener creatividad, ganas de aprender, inquietud por la investigación o capacidad para asumir retos, para ser una “chica stem”, es decir las mismas aptitudes que requieren otras carreras, según se apunta en la muestra.

La labor de científicas de todos los tiempos se muestra en escaparates

El Ayuntamiento de Zaragoza se une el próximo 11 de febrero al Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con la exposición, a través de escaparates temáticos, de la vida y logros de científicas de todos los tiempos y continentes.

Una iniciativa en las tiendas de la red de economía creativa “Made in Zaragoza” que forma parte del programa organizado por el Consistorio y que se sumará a las más de 2.200 acciones a nivel estatal y a las 240 que se desarrollarán en Aragón.

La concejala de Educación e Inclusión, Arantza Gracia; la comunicadora científica de la iniciativa 11F, Rocío Ibarra, y la coordinadora de la red de economía creativa “Made in Zaragoza”, Milagros Arrebola, han explicado hoy la implicación del Ayuntamiento en este día.

Científicas aragonesas

Precisamente, una de las actividades más llamativas es la segunda edición de la exposición de escaparates dedicados a científicas del ámbito español e internacional, además de aragonesas, como Carmen Magallón, Cristina Hernández, Pénelope González o Rosa Monge.

Y para descubrir a las mujeres protagonistas de estos escaparates, durante la primera quincena de febrero se llevarán a cabo cuatro rutas guiadas a pie y una ruta infantil con talleres amenizados por algunas de las propias científicas homenajeadas.

Tal y como ha expresado la coordinadora de “Made in Zaragoza”, los escaparates distribuidos en toda la ciudad se convierten en “ventanas privilegiadas al mundo” para dar a conocer la vida de casi medio centenar de científicas.

Una historia y logros que se pueden profundizar a través de un documento descargable en la página web de la red creativa zaragozana.

“Esperamos que se puedan conocer referentes de mujeres científicas, no solo del pasado, sino también del presente, para las del futuro”, ha manifestado la comunicadora científica de la iniciativa 11F.

Referentes

Una opinión que ha compartido la concejala de Educación e Inclusión, quien ha enfatizado en que es necesario contar la historia de cómo estas científicas se han enfrentado a los retos, a la par que se construyen “referentes para impulsar a las niñas y mujeres”.

Y es que, según ha evidenciado Arrebola, basta con echar un vistazo a las cifras del alumnado matriculado el curso pasado en la Universidad de Zaragoza, con un 29 % de representación femenina en Física, un 10,6 % en Ingeniería Eléctrica y Automática y tan solo un 9 % en Ingeniería Informática.

“La mujer desde que es niña vive una brecha o un techo de cristal”, ha evidenciado la científica ante la cifra de tan solo un 21 % de mujeres catedráticas en España.

Para sembrar esa pasión por la ciencia desde la infancia, el 16 de febrero una treintena de niñas realizarán en Etopia un taller con experimentos científicos y la creación de un mural para conocer a algunas de las grandes científicas de la historia.

La Casa de la Mujer acogerá las tardes de los días 8 y 11 de febrero la exposición “Siente la Nanotecnología”, con visitas guiadas y talleres para escolares.

Y en el mismo centro municipal, el 11 de febrero a las 19.00 horas se desarrollará un encuentro con la presencia de cuatro científicas, las investigadoras María Pilar Lobera, Marta Lafuente, Reyes Mallada, Anabel Gracia y María Sancho.

Ciencia y mujer, pilares para un nuevo desarrollo sostenible

La combinación de ciencia y mujer es un pilar esencial para la construcción de un nuevo modelo de desarrollo económico y social sostenible y que contribuya a una sociedad moderna y justa, a una sociedad del conocimiento, estiman las propias mujeres científicas.

Y así lo han querido dejar claro cuando seis de ellas (Gloria Cuenca, María Jesús Lázaro, Pilar Gayán, Julia Herrero, Concepción Gimeno y Azucena García) han recogido la Medalla de las Cortes en el acto institucional de celebración de San Jorge, Día de Aragón, en el Parlamento.

Gayán, en representación de las seis galardonadas, ha insistido en que la ciencia “es el futuro”, que hay que construir “entre todos, con esfuerzo, con determinación y con el trabajo de hombres y mujeres por igual”.

La Medalla, ha asegurado, reconoce el valor de la investigación, realizada por mujeres y hombres, una ciencia “en su sentido más amplio” y en la que con las mujeres en la ecuación “se duplican los resultados y se genera más conocimiento” (en la foto superior de @cortes_aragon, la presidenta Violeta Barba, a la derecha, entrega el premio a las mujeres científicas).

Pero, a la vez, ha lamentado que las políticas que han puesto en marcha las instituciones dirigidas a paliar el desequilibrio existente en las plantillas “no han sido suficientemente eficaces, especialmente en las escalas superiores”.

“No es cuestión de tiempo que las mujeres estén más representadas en los puestos más altos: hay que romper barreras que llevan tiempo siglos instaladas. Hay, en definitiva, que actuar”, ha asegurado.

Iniciativas

Cada vez hay más iniciativas que trabajan para romper estereotipos, ha agregado, y para crear nuevos modelos en la ciencia, y en este aspecto Aragón es una de las comunidades que más actividades organiza en torno al Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, porque es “esencial” que la sociedad, y especialmente, la infancia, vea referentes femeninos en la ciencia y que sepa que estos ejemplos están “a su alcance”.

Gayán ha animado a las niñas a considerar un futuro en la ciencia, una “apasionante profesión” llena de grandes desafíos, pero también de “grandes recompensas”.

Y ha reclamado que se reafirme el compromiso político, autonómico y nacional para aumentar los fondos destinados a I+D+i, así como desplegar la ley de la Ciencia.

Ha concluido su discurso con un recuerdo a todas las mujeres que les precedieron y que, ha lamentado, “jamás fueron reconocidas”.

La presidenta de las Cortes, Violeta Barba, ha precisado durante su intervención que estas seis mujeres, que lideran líneas de investigación punteras desde dispares disciplinas, encarna “el esfuerzo y la valía” de las mujeres en un campo donde los estereotipos y la invisibilidad “son más penosos de lo habitual”.

Mujeres desatendidas

Ha lamentado que estas mujeres, como muchas otras, trabajen “sin los grandes focos que acompañan a otras gestas mucho menos relevantes”.

Barba ha recordado que apenas un siete por ciento de los referentes científicos que aparecen en los libros de texto son mujeres, lo que es una muestra más de cómo la contribución femenina al saber ha sido ignorada tradicionalmente a lo largo de la historia.

Por eso, este premio, ha dicho Barba, sirve para “empezar a saldar la deuda” con todas las mujeres de ahora y de antes, las que abrieron camino, y para reafirmar el enorme caudal de talento “que dibuja a Aragón a la vanguardia del conocimiento”.

Su aportación es “marca Aragón” y sirve para llevar el nombre de la comunidad por el mundo, según Barba, quien ha comprometido al ayuda y el trabajo de las Cortes para trabajar por la igualdad en la ciencia y a proveer el mejor marco legal posible para ello.

Las Cortes reconocen con su máxima distinción a las investigadoras aragonesas

La Mesa y la Junta de Portavoces del Parlamento aragonés han acordado por unanimidad conceder la Medalla de las Cortes de Aragón, la máxima distinción del parlamento autonómico, a las mujeres investigadoras de Aragón.

La recogerán el próximo 23 de abril, Día de Aragón, en representación de todas ellas, las investigadoras Gloria Cuenca Bescós, María Jesús Lázaro Elorri, Pilar Gayán Sanz, Julia Herrero Albillos, Concepción Gimeno Floría y Azucena Gracia Royo por su “aportación en diversas disciplinas a la ciencia, al conocimiento, al I+D+i y al progreso de la sociedad aragonesa”.

Con la Medalla, las Cortes quieren reconocer en la persona de todas ellas el “esfuerzo de todo un colectivo para el progreso de la Comunidad y en pos del avance y el desarrollo de la humanidad”. Según ha destacado la presidenta del Parlamento, Violeta Barba, todas ellas han alcanzado posiciones de liderazgo en sus distintas disciplinas y han logrado además romper el techo de cristal al ostentar cargos de responsabilidad.

La doctora Gloria Cuenca es paleontóloga y dirige el Instituto de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón. Es profesora de la Universidad de Zaragoza y su principal línea de investigación se centra en el estudio de los microvertebrados del Mesozoico, Terciario y Cuaternario. Es responsable de microfauna del proyecto Aragosaurus desde 1987 y de Atapuerca desde 1991. Como miembro del equipo de investigación de este último yacimiento, recibió en 1997 el Premio Príncipe de Asturias.

También es doctora, pero en Ciencias Químicas, María Jesús Lázaro. Profesora del Instituto de Carboquímica, que dirigió entre 2010 y 2014, es además delegada del Centro Superior de Investigaciones Científicas en Aragón y la primera mujer que ha ocupado este cargo. Dirige el grupo de Conversión de Combustibles, que trabaja en el desarrollo de catalizadores para pilas de combustible, electrolizadores y pilas de combustible regenerativas.

Pilar Gayán desarrolla su labor en el Instituto de Carboquímica. Forma parte del grupo de Combustión y Gasificación, que estudia y desarrolla nuevas tecnologías de producción de energía que permitan seguir utilizando combustibles fósiles sin emitir CO2 a la atmósfera. Figura por tercer año consecutivo en la lista de las científicas con mayor relevancia a nivel mundial por el impacto de sus publicaciones.

Romper barreras

Por su parte, Julia Herrero es doctora en Ciencias por la Universidad de Zaragoza. Actualmente, imparte clases en el Centro Universitario de la Defensa y es una de las impulsoras de la iniciativa “11 de febrero”, (en la foto superior de cadenaser.com, grupo de mujeres científicas aragonesas presentan un acto del 11 de febrero) que nació con el objetivo de romper las barreras que encuentran las mujeres y las niñas en el ámbito científico por su escasa visibilidad y los estereotipos, y de denunciar la baja presencia femenina en puestos superiores de la carrera científica.

María Concepción Gimeno es investigadora del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea de Zaragoza. En 2017, fue reconocida como una de las doce mejores químicas del mundo y galardonada como ‘Mujer Distinguida en Química’ por la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada. Lleva años dedicada al estudio de los compuestos, fundamentalmente oro y plata, buscando propiedades especiales para su aplicación, por ejemplo, en medicina, como antitumorales o antibacterianos.

Por último, Azucena Gracia es investigadora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y miembro del Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2). Desarrolla su trabajo en la unidad de Economía Agroalimentaria y de los Recursos Naturales, de la que es responsable.