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Crece un 11 % el número de nuevos hogares atendidos por Cáritas

Los hogares atendidos por vez primera por Cáritas Diocesana de Zaragoza en 2018 alcanzaron el 44,1 % del total, frente al 33 % de 2017, y el 40 % de ellos tenía menores a cargo, según ha dado a conocer este martes la secretaria general de la entidad, Cristina García, en la presentación de la memoria del pasado ejercicio.

García ha comparecido junto al director de Cáritas Diocesana de Zaragoza, Carlos Gómez Bahillo, quien ha hecho un llamamiento a la sociedad a que “acompañe” a otras personas, como reza la campaña “Pon en marcha tu compromiso para mejorar el mundo”, dado que existe una crisis de modelo social que ha dado paso a nuevas formas de pobreza y exclusión que no solo están relacionadas con la economía, sino con pobreza “personal”, la soledad o la falta de salidas.

De hecho, ha explicado que el porcentaje de hogares atendidos por vez primera en 2018 no está relacionado solo con la inmigración, sino con distintos factores de exclusión social y “muchas circunstancias” que generan situaciones de desigualdad, como empleos precarios, ha dicho.

Proceso de acompañamiento

Por ello, ambos han puesto en valor el proceso de acompañamiento realizado por Cáritas, que se materializó el pasado año en 3.727 familias y 8.793 personas (frente a las 3.712 familias y las de 9.000 personas acompañadas el año anterior), y que se centra en la escucha, orientación y el apoyo para buscar la mejor salida a la situación de las personas que acuden a la entidad.

La atención fue “similar”, por tanto, a la del año anterior y si bien en 2018 se canalizaron 9.809 ayudas directas a familias por importe de 1.214.534 euros, en 2017 se tramitaron 9.024 ayudas por 1,1 millones, por lo que en el presente ejercicio se han destinado más recursos, según García.

El porcentaje de personas de nacionalidad española atendido por Cáritas descendió algo más del 2 % en 2018 respecto al año anterior y es “similar” al de personas extranjeras, y entre estas aumentó mas de un 10 % el colectivo de personas en situación de irregularidad jurídica administrativa como consecuencia de la movilidad humana forzada por guerras y conflictos y que, pese a los esfuerzos de la administración, mantienen a muchas de estas personas “en el limbo”.

Los marroquíes son los extranjeros que mayor atención reciben de Cáritas, seguidos por latinoamericanos como nicaragüenses o venezolanos.

Alimentación y vestido

La mayor parte de las ayudas que otorga Cáritas se destinan a alimentación y vestido, seguidas por la vivienda, un campo en el que se constató el pasado año la dificultad de acceso, según la secretaria general, quien ha señalado que 4 de cada diez hogares atendidos el pasado año residían en viviendas alquiladas y el 17,4 % en habitaciones o pisos realquilados, lo que supone un 7,2 % más que en año anterior.

Ello pone de manifiesto la alarmante precarización de la vivienda y de la calidad de vida de las personas, advierten desde Cáritas, que llama también la atención sobre la situación de muchos extranjeros mayores de 70 años que llegan a Zaragoza con la idea de trabajar, desconociendo “qué es una nómina, la gratuidad del sistema sanitario o las prestaciones por desempleo”, ha dicho García.

Entre las acciones desarrolladas por Cáritas el pasado año, su director ha resaltado las 33 de sensibilización social sobre migraciones, medio ambiente, comercio justo y responsable, trata de personas o salud mental, en las que participaron 1.862 personas; o las 43 formativas, con 811 participantes; o las 65 actividades de proyecto Educar la Mirada en el que tomaron parte 2991 niños y adolescentes y 171 adultos.

Denuncias y voluntarios

Cáritas ha llevado a cabo además la denuncia de situaciones y el inicio de procesos legislativos y enmiendas y ha organizado en 2018 cerca de 60 eventos públicos de sensibilizaciones sobre justicia social.

Su director ha valorado el trabajo de acompañamiento y acogida desarrollado por los 1.040 voluntarios de Cáritas Diocesana de Zaragoza, de las que el 64 % son mujeres, así como la generosidad de los 6.653 socios (128 más que el año anterior) y de las 116 personas contratadas, y ha apuntado que la entidad contó el pasado año con cerca de un 80 % de recursos propios de socios y donantes y de cerca de un 19 % de subvenciones públicas.

Continúa imparable la despoblación en gran parte de Aragón

Aragón continúa perdiendo población y la tendencia es que siga descendiendo, incluso con muchos núcleos deshabitados. Son las conclusiones del Informe sobre la Despoblación 2000-2016 realizado por el Centro de Estudios y Desarrollo de Áreas Rurales (Ceddar) a petición del Justicia de Aragón, Fernando García Vicente. Una situación que incluso “compromete la existencia como una Comunidad Autónoma poderosa”, ha afirmado.

Desde el año 2008, Aragón vive una “regresión demográfica” que está siendo especialmente fuerte en los municipios pequeños, de menos de 500 habitantes.

Antes, desde el año 2000, la Comunidad experimentó un “paréntesis” de ocho años en el que ganó 137.000 personas, especialmente gracias a la inmigración, que propició el saldo positivo de población. “La entrada neta de extranjeros menos salidas, supera al crecimiento, lo que quiere decir que sin la entrada de extranjeros, la población de Aragón hubiera caído en este periodo en 6.000 personas”, ha analizado el director del Ceddar, Vicente Pinilla.

Los principales afectados son los pequeños municipios. De hecho, “solo se han salvado las zonas más grandes: el Área Metropolitana de Zaragoza, la Hoya de Huesca, el Bajo Cinca, el Cinca Medio y el Bajo Aragón. En el resto, la población ha disminuido”, ha detallado García Vicente.

Las principales causas de este descenso son la pérdida de oportunidades de empleo y de acceso de servicios públicos en las zonas rurales, además del “cambio del modo de vida” de la sociedad. “Desde luego, en este mundo en el que vivimos, que para poder hablar por teléfono haya que subir al cerro del pueblo porque en el resto no hay cobertura nos condena a que solo vivan personas de edad avanzada que no utilizan estos medios”, ha advertido Pinilla.

Además, hay otro servicio que está especialmente demandado por los vecinos de los pueblos: la cultura. “Esto es uno de los elementos fundamentales. ¿Hay algo que hacer interesante además de trabajar, comer y dormir? ¿Hay algo que ilusione a la gente, que cohesione a la población que vive en un lugar? Son factores muy importantes. La comunidad local tiene que ser la protagonista y la cultura puede tener un papel decisivo”, ha asegurado Pinilla.

Cambio en las políticas

Para solventar esta situación, desde el Ceddar exigen medidas concretas. “El diagnostico que hacemos es que, aunque hubo algún intento interesante como el Plan Integral de Política Demográfica, realmente se articularon una serie de medidas pero no hubo persistencia en ir siguiendo el plan”, ha explicado el director del Centro.

En consecuencia, Pinilla aboga por un cambio en la filosofía de las políticas para demostrar mayor apoyo a los pueblos. “Las personas que viven en las zonas de regresión demográfica deben ser los protagonistas. Nuestra perspectiva es que los planes de arriba abajo pueden tener interés en la medida en la que articulen medidas y faciliten, pero nos parece que desde abajo a arriba, el apoyo a las iniciativas locales, deben ser la filosofía que prime”, ha manifestado.

En cuanto a los servicios, mantienen que hay que abogar por llevar servicios a los pueblos, pero siempre en la medida adecuada. “Es una utopía pensar que vamos a tener servicios en todos los lugares. No se puede. Los servicios públicos tienen costes fijos muy elevados. Es inevitable que tenga que haber una concentración de ciertos servicios en cabeceras de comarcas”, ha declarado, refiriéndose a los hospitales.