exposición

El Museo Provincial reabre salas del Renacimiento con 40 obras, 14 de ellas inéditas, y nuevos colores

Cuarenta obras del Renacimiento, catorce de las cuales nunca se habían mostrado en la exposición permanente, han regresado al Museo de Zaragoza, que tuvo que cerrar el espacio que dedicaba a este periodo artístico por las obras del aparcamiento de la calle Segismundo Moret, que arrancaron en marzo de 2016.

El Renacimiento, “un periodo de esplendor en Aragón”, ocupa desde este miércoles dos salas del Museo de Zaragoza, en las que se puede ver pinturas, esculturas, mobiliarios e incluso cerámicas muelenses de esta etapa artística, según ha explicado el director del centro, Isidro Aguilera, durante la reapertura del espacio.

Damián Forment, Gil Morlanes o Juan de Juanes son algunos de los autores de las obras que se pueden contemplar en estas salas, en las que también se recogen piezas anónimas porque, como ha señalado Aguilera, la estética de un momento artístico determinado no está representada solo en las “grandes obras”, sino también en “los niveles más modestos”.

Entre las piezas expuestas, el director del museo ha destacado el sitial del abad del Monasterio de Rueda, una obra de carpintería y escultura de madera “fabulosa” que data de finales del siglo XVI y que formaba parte de la sillería del coro del monasterio.

Otra de las singularidades es el “Doble retrato de matrimonio”, de la boloñesa Lavinia Fontana, un cuadro de pequeño formato pintado por las dos caras, apareciendo en un lado la propia autora y en el otro su marido.

Falta de espacio

La reapertura, que ha costado en torno a 9.000 euros, ha supuesto un gran esfuerzo de diseño, ha admitido Aguilera, porque el museo “se queda pequeño” para mostrar toda su colección.

La calidad y excelencia de la obra, su representatividad dentro del Renacimiento y la variedad de la muestra han sido los criterios seguidos por los técnicos para escoger las obras a exponer.

El director del Museo de Zaragoza ha adelantado que el próximo mes pretenden reabrir la sala dedicada al Gótico y, próximamente, la galería y otros espacios que también cerraron por las obras.

Por su parte, el director general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, Nacho Escuín, ha remarcado el papel del museo como “espacio significativo” del arte en la comunidad y ha recordado que la visita al centro es gratuita.

Cáritas invita a reflexionar sobre la inmigración

“Encontrar para encontrarnos” es el título de la exposición itinerante promovida por Cáritas Diocesana que invita a la reflexión sobre la inmigración y las causas de la movilidad humana forzada y que pretende trasladar el mensaje de que no es un amenaza sino “una oportunidad” para los países receptores como España.

La muestra es una excusa para promover la cultura del encuentro entre la población migrante y la acogida al extranjero que se enmarca dentro de la campaña “Compartiendo el viaje” que impulsó el papa y la citada entidad en 2017 y que se puede visitar en la Casa de la Iglesia de Zaragoza desde este martes y hasta el 1 de marzo después de haber recalado en Huesca y antes de partir hacia Melilla.

La exposición busca sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de millones de personas que intentan llegar a un mundo más desarrollado y a las que “en los últimos años se les está poniendo fronteras sin entrar a reflexionar en cuáles han sido las causas que están provocando esos desplazamientos masivos de población”, según ha explicado a Efe el director de Cáritas Diocesana de Zaragoza, Carlos Gómez Bahillo.

“Hay personas que intentan llegar a nuestro mundo con una esperanza de vida y ven que el mar es, en muchas ocasiones, el final de su utopía”, ha añadido, toda vez que ha apuntado que la muestra, compuesta por paneles con fotografías, textos, infografías y un audiovisual, expone el proyecto migratorio y los relatos de vida de varias personas que han llegado a España procedentes de otros países.

Ejemplos concretos

Así, la exposición se articula en torno a cuatro grupos de paneles introducidos por cada uno de los verbos que el papa Francisco propone en relación con la inmigración, acompañados con la historia real de una persona que abandonó su país buscando un futuro mejor.

“Acoger, proteger, promover e integrar” son los cuatro verbos que se unen a las vidas de Afaf y su familia, una tunecina que se casó en Damasco y abandonó Siria iniciando un largo periplo que concluyó en Cáceres, donde ha rehecho su vida con el apoyo de Cáritas.

Cartel de la muestra

También la de Hayouba, de 17 años, natural de Burkina Faso y residente hoy en Sevilla; la del senegalés Fara, intérprete en el juzgado de Málaga que llegó a España en 2006 después de viajar en patera a Melilla o la de Zineb, marroquí de 43 años, madre de dos hijas de 18 y 14 y residente en Zaragoza desde hace veinte, donde trabaja en una cooperativa de servicios de limpieza.

Zineb asegura que está “muy contenta” porque se siente una inmigrante “muy privilegiada” porque ha encontrado “su camino” y en Zaragoza es “la voz” de muchos inmigrantes que están pasando dificultades y que han sido forzados a dejar su país para sobrevivir.

Afirma que la inmigración es “un derecho humano” al tiempo que asevera que cocina cous cous pero también paella y tortilla de patata y que ha venido a España “a aportar” con su trabajo.

Más información

En este aspecto, el arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, ha incidido en la necesidad de “ver para acoger” y, después de explicar su propia experiencia en Marruecos tras llegar destinado desde Astorga (León) hace catorce años, ha asegurado que la inmigración es un problema que se abordaría de forma más justa si existiera “suficiente información” o si la sociedad tuviera ocasión de “ver a un inmigrante” porque al ser humano le afecta “lo que ve”.

Por ello, la muestra invita no sólo a ver sino a mirar y a escuchar además de oír, ha añadido el arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez, quien ha abogado por despertar “la conciencia y la cultura de la fraternidad y de la hospitalidad”.

Jiménez ha trasladado también un mensaje positivo respecto a la inmigración como “oportunidad y no como peligro ni amenaza” y ha apuntado que la sociedad se beneficia de su presencia, ya que realizan trabajos que muchas veces no están dispuestos a hacer los nativos, y porque también traen “la frescura de vivir sin prejuicios y de una humanidad sencilla porque el pobre es sencillo”.

Wifi, GPS y libro electrónico fueron inventados por mujeres

Elementos tan comunes en nuestro día a día como el Wi-Fi, el GPS, el limpiaparabrisas o incluso el libro electrónico fueron ideados por mujeres a lo largo de la historia. Sin embargo, la invisibilización que han sufrido no ha permitido otorgar el reconocimiento que merecen a estas inventoras.

Es sencillo recordar nombres masculinos en el campo de las ciencias como Edison, Newton o Einstein y además, fruto de su popularidad, es fácil encontrarlos a golpe de “click” en Internet. Sin embargo, ¿qué sucede con las mujeres inventoras?

A pesar de vivir en una época donde parece que las mujeres han logrado obtener el espacio que les correspondía en materia de igualdad, todavía quedan muchos aspectos que solventar para lograr la total equidad entre ambos géneros y que el ingenio de las mujeres inventoras deje de parecer inexistente.

Invisibilizadas

El técnico del Observatorio de Igualdad de Unizar, Emilio Perdices, explica que el papel femenino en la ciencia se “ha invisibilizado” a pesar de que existen inventos “muy interesantes” de la mano de mujeres que “nadie conoce” y que merecen ser reconocidos por toda la ciudadanía, al igual que se hace con los inventos realizados por hombres.

Por ejemplo, Perdices subraya que si el GPS hubiera sido inventado por un hombre su nombre hubiera tenido “mucha más difusión”.

Bajo este pretexto surge la exposición “Ingenio (In)visible”, una muestra itinerante que recoge los logros y descubrimientos más relevantes en el ámbito de la ciencia y la ingeniería creados por mujeres, con el objetivo de visibilizar su papel como inventoras a lo largo de la historia.

La muestra (foto superior) se podrá ver en el edificio Interfacultades del Campus de San Francisco hasta el 14 de febrero, en la semana, precisamente, en la que se celebra el 11F, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Inventos

Se compone de cinco desplegables que hablan del pasado, presente y futuro del papel de la mujer en la ciencia y de las invenciones que han venido de la mano de un nombre femenino, como el baño maría -que debe su nombre a María la Juda-, el limpiaparabrisas, de la estadounidense Mary Anderson o el libro electrónico de la española Ángela Ruiz.

Por ello, Perdices incide en que el problema de esta invisibilización y de la continua masculinización en el mundo de las ciencias es la “falta de referentes” femeninos para las jóvenes estudiantes, dado que tradicionalmente las ciencias han sido consideradas como “masculinas”.

De esta forma, la exposición no solo busca visibilizar el ingenio femenino, sino que también pretende ser un referente para las jóvenes estudiantes, de tal forma que les anime a emprender sus estudios en el ámbito de las ciencias

“Ingenio (Invisible)” continuará su recorrido por las universidades de Huesca y Teruel. Una muestra itinerante organizada por el Observatorio de Igualdad de Género del campus y la asociación AMIT-Aragón, cedida por la Fundación Vodafone.

Una exposición fotográfica describe la “identidad”, la historia del Mercado Central y sus gentes

Una exposición de 77 fotografías resume la historia del Mercado Central. La muestra, instalada junto a la escultura de César Augusto, repasa los 116 años de este simbólico equipamiento. Más allá de esto, las imágenes reflejan la vida y las personas que han ido pasando en el entorno. Se ha buscado el enfoque de las personas que han trabajado y trabajan en el mercado, así como los clientes y visitantes que vienen a comprar desde diferentes puntos de la ciudad.

En esta exposición se puede ver desde los comienzos de la actividad comercial en la antigua plaza de abastos hasta las obras actuales que recuperan el edificio modernista. El consejero municipal de Urbanismo, Pablo Muñoz, considera que esta exposición refleja “una de las grandes singularidades de Zaragoza”. Las personas y el patrimonio de una ciudad, ha apuntado, “son los aspectos que marcan la diferencia entre las ciudades”.

Muñoz, junto con el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, han inaugurado este jueves la muestra. Durante el acto, Santisteve ha querido poner en valor el patrimonio de la ciudad. “Es un mercado vivo, con precios asequibles”, ha manifestado el alcalde, para quien estas instalaciones ofrecen “calidad del producto, así como salud a los ciudadanos”.

Mostrar el cambio

Las fotografías provienen del Archivo Histórico de la ciudad, del Archivo de la Asociación de Detallistas del Mercado Central, de algunos medios de comunicación y de la Asociación de Fotoperiodistas de Aragón. Su portavoz, Javier Belver, ha remarcado que el objetivo es “mostrar cómo la ciudad y su gente ha cambiado en estos 116 años y aquí te puedes encontrar con auténticas joyas”.

“Hemos pretendido hacer este regalo al Mercado Central contando su historia”, ha indicado Belver, para quien las obras de reforma que se están desarrollando ahora son “como un nuevo traje” y teniendo “tan buena percha”, ha agregado, “seguro que le quedará muy bien”.

La exposición permanecerá en la plaza de Lanuza hasta finales de enero. Luego recorrerá otros puntos de la ciudad como el Arrabal, las Delicias, Valdespartera o San José.

Homenaje a la ciudadanía protagonista de las Fiestas del Pilar

Homenajear a la ciudadanía, de la que se busca su complicidad, y servir de memoria de la ciudad son algunos de los objetivos que persigue “Zaragoza y las fiestas del Pilar”, un proyecto sociocultural que recorre la historia de “la fiesta popular en la calle más importante de España”.

Un proyecto que se divide en cuatro espacios, tres de ellos en el Centro de Historias y otro en el Torreón Fortea, que se inaugura hoy y que “ya tocaba”, según han coincidido en la presentación el consejero de Cultura del Ayuntamiento, Fernando Rivarés, el comisario de la muestra, César Falo, y el director del Centro de Historias, Joaquín Merchán.

Imágenes, reproducciones, objetos de arte, maquetas, carteles, vídeos e ilustraciones procedentes de varios archivos públicos y privados componen esta muestra, para la que se han investigado “casi 60.000 documentos gráficos” y que quiere recuperar la memoria de los zaragozanos y su “complicidad” para reconocer “un tiempo y un espacio” y que es, a su vez, un retrato de Zaragoza, según Falo.

En las imágenes se aprecia, en muchos casos, “a la ciudadanía disfrutando de las fiestas más que el acto en sí”, ha añadido, al tiempo que ha apuntado que se pretende que exista “comparación y contextualización” con la época que muestran.

“No se trata de una exposición ni de cuatro que ocupen tres espacios en el Centro de Historias y otro en el Torreón Fortea”, ha enfatizado Rivarés, quien ha incidido en que “los zaragozanos y zaragozanas son los Pilares de la fiesta” y eso es lo que quiere reflejar el proyecto: un homenaje a la sociedad civil y al “backstage”, a la labor de los trabajadores municipales y a los artistas.

Visitantes de la exposición, entre dos reproducciones de cabezudos

Hace cuatro siglos

Unas fiestas que “siempre fueron de la calle y por y para los ciudadanos” y cuyo recorrido en este proyecto comienza en 1613, cuando se declaró festivo en la ciudad el 12 de octubre, y muestra cómo “la calle” reinventó los festejos “de modo popular” tras el fascismo, cómo se recuperaron en la transición y cómo con la modernidad se elevó el “concepto popular”, ha añadido.

Así, “Érase una vez las fiestas 1613-1977” muestra cómo una conmemoración religiosa se convierte en celebración y cómo procesiones y misas solemnes conviven con cabalgatas, mojigangas, comedias, toros, fuegos de artificio y gigantes y cabezudos que empiezan sus correrías.

“Contra las fiestas oficiales: fiestas populares” incide en que el modelo se resquebraja y las peñas y asociaciones vecinales piden la vuelta a las fiestas populares, y es el momento que muestran pancartas expuestas en las que se leen proclamas como “Felices fiestas, a pesar del gobernador” o “Las fiestas de balde que las pague el alcalde”.

El último espacio del Centro de Historias lleva por título “Días de fiesta 1980-2017” y se centra en la recuperación de la participación ciudadana en las fiestas impulsada por el nuevo ayuntamiento democrático y en cómo alienta su implicación con actividades como vaquillas, verbenas, pasacalles para todos los públicos en calles, plazas y parques como escenarios festivos.

La exposición también rinde homenaje al circo

Personas anónimas

Precisamente la animación infantil, un elemento “fundamental” de las fiestas modernas, estará representada en la inauguración de este proyecto, que tendrá lugar a las 19.00 horas de hoy, con grupos como K de Calle o Caleidoscopio, entre otros, junto a los consejeros de Cultura y Festejos de todo el periodo democrático que han sido invitados.

“La fábrica de las fiestas” es el último espacio de este proyecto, ubicado en el Torreón Fortea, y se centra en las personas anónimas que hacen posibles los festejos y todo el trabajo que realizan en maquetas, diseños, empresas, talleres de construcción y atrezzo o ensayos y producción para que la ciudadanía disfrute de ellos.

En este sentido, Merchón ha señalado que esta muestra tiene un componente “emocional” importante, dado que tanto él como Falo han formado parte de la organización de las fiestas del Pilar, a la que quiere reconocer esta exposición.

Una muestra que se ha producido en julio y agosto con un esfuerzo “extra” de las brigadas municipales para hacer “600 metros lineales de vinilo”, a lo que se suma el trabajo de diseño gráfico y expositivo y también el técnico para materializar una idea que se empezó a pensar en 2015 y cuyo fruto que se podrá visitar hasta el 13 de enero.

La ciudad se muestra con orgullo en una original exposición

Las ciudades son lo que quienes las habitan quieren que sean y Zaragoza es una ciudad con 2.000 años de historia de la que sus habitantes se tienen que sentir orgullosos, como lo constata la exposición itinerante “Conoce Zaragoza, quiere a tu ciudad”, que desde este martes 10 de julio se exhibe en el vestíbulo de la Casa Consistorial para recorrer luego colegios y centros cívicos de la capital y la provincia.

Se trata de un “hito” en el conjunto de actuaciones y colaboraciones que se llevan a cabo este año 2018, “aniversario de aniversarios” como ha explicado el alcalde, Pedro Santisteve, con motivo del décimo aniversario de la Exposición Internacional que acogió Zaragoza en 2008 y con la que se conmemoraba la de 1908, a su vez, en homenaje al primer centenario de Los Sitios.

Las claves de la ciudad

La exposición presenta, de manera didáctica e instructiva a través de paneles, los contenido geográficos, históricos y artísticos que han definido a Zaragoza en los siglos pasados, y mostrar los personajes, lugares, acontecimientos y monumentos que la han caracterizado y que facilitarán el conocimiento y entendimiento de su historia.

¿Por qué el emblema de Zaragoza es un León rampante?, ¿Cuándo conquistaron Zaragoza los aragoneses?, ¿Cuándo se perdieron los fueros?, ¿Cuándo llegó el ferrocarril? o ¿Cómo llega el agua corriente? son algunos de los aspectos que se pueden descubrir en esta muestra divulgativa.

El objetivo es que el pasado sirva “de espejo para proyectarnos en el futuro”, ha destacado el alcalde, quien ha incidido que al igual que en siglos pasados esta capital sigue siendo cruce de culturas y estilos de vida (en la foto superior de zaragoza.es, el alcalde atiende a las explicaciones sobre el contenido de la muestra).

Una comunidad muy sólida

Y es que Zaragoza se ha ido construyendo como una comunidad de ciudadanos desde hace 2.000 años, pero desde hace 1.000 años, 900 años o 500 años atrás han existido momentos históricos sobresalientes, que se quieren conmemorar en el presente año 2018.

La exposición, como se recoge en la nota de prensa, pretende repasar y ampliar el conocimiento sobre Zaragoza, pero sobre todo reforzar la identidad de su ciudadanía con su espacio diario de vida y que sus habitantes se sientan orgullosos porque, según el coordinador del Proyecto Zaragoza 2018 y presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza, Domingo Buesa, “los zaragozanos son atentos a hacerse de menos”.

Sin embargo, a su juicio, esta es una ciudad “muy presentable”, con muchos años de historia y de actuaciones que han dejado una herencia “con fallos, errores, aciertos y virtudes” a partir de los cuales “aprender a construir el futuro”.

Ciudad inteligente

Por ello considera que es “bueno” que las ciudades tengan experiencias buenas y malas y que son las gentes que las habitan las que construyen la ciudad que quieren.

Y en un mundo globalizado, el reto de Zaragoza ahora debe ser que se convierta en una “smart city” o ciudad inteligente que aproveche las nuevas tecnologías para fomentar el conocimiento, la generación de empleo y que sea una ciudad amable y sostenible que permita mejorar la calidad de vida de sus habitantes, es decir, aplicar “rasgos de humanidad” a esa inteligencia artificial, según ha destacado el comisario de la exposición, Rafael de Miguel.

Además del Ayuntamiento de Zaragoza y la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, en la configuración de la exposición han participado la Universidad de Zaragoza y la Fundación Ibercaja, así como docentes y la empresa Mandrágora Actividades.

Ayuntamiento y entidades amplían la lucha contra los peligrosos contaminantes hormonales

El Ayuntamiento de Zaragoza, junto con entidades ecológicas y sociales, va a constituir una comisión sobre contratación sostenible y saludable para reforzar la lucha contra los contaminantes hormonales, unas sustancias tóxicas a las que se expone toda la población por su presencia en alimentos, cosméticos, envases, materiales eléctricos y electrónicos, textiles o plaguicidas, entre otros.

La concejala delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Teresa Artigas, junto con Luis Clarimón y Dolores Romano, de CCOO y Ecologistas en Acción, respectivamente, han presentado una exposición sobre estos disruptores endocrinos (ECD en sus siglas en inglés) que estará presente en el Centro de Documentación del Agua y el Medio Ambiente (CDAMAZ) hasta el 20 de diciembre, y con la que se quiere reforzar la concienciación de la población ante esta amenaza “invisible e invisibilizada”, muy presente en centros de trabajo y en el hogar.

Los tres han explicado que los contaminantes hormonales se encuentran en alimentos, artículos de consumo habitual o entornos laborales. Para ilustrarlo mejor, Clarimón ha explicado que las cintas de las cajas registradoras tienen al final unas cintas adhesivas (de color rosa) que llevan contaminantes. “Las cajeras de los supermercados están diariamente expuestas a ellas”, ha precisado.

Peligrosos efectos en la salud

Los efectos en la salud de los disruptores endocrinos son variados y peligrosos. Se les relaciona con diversos tipos de cáncer, daños en el sistema reproductor masculino y femenino, alteraciones en el sistema neurológico, diabetes, obesidad, fatiga crónica, fibromialgia o esclerosis múltiple, entre otras dolencias.

Estamos expuestos a ellos por vía digestiva (alimentos y agua con residuos de plaguicidas), por vía respiratoria (aspirar desinfectantes, pinturas, lacas, etc.), por vía cutánea (cosméticos, ropa, productos de higiene, etc.), o por vía endovenosa (tratamientos sanitarios que usen plásticos contaminantes).

Los daños en el medio ambiente son abundantes. A modo de ejemplo han indicado que las aguas de ríos, lagos y costas españolas están contaminadas cinco veces más que las europeas con un ECD con origen en el lavado de la ropa, que aunque está prohibido en Europa, la ropa fabricada en el sudeste asiático contiene elevadas concentraciones.

También han indicado que algunos efectos de la exposición a los ECD son exclusivos de las mujeres y que contaminantes hormonales llegan a la comida desde envases alimentarios y utensilios de cocina. A este respecto han indicado que un estudio realizado en España revela que todas las marcas de agua embotellada tienen estas sustancias tóxicas.

Artigas (izda) y Romano, durante la rueda de prensa. Foto: zaragoza.es

Medidas desde el Ayuntamiento

Tanto Clarimón como Romano han subrayado que las administraciones locales “pueden hacer mucho en la lucha contra este problema, tanto por la adopción de medidas como el ejemplo que pueden dar a la población”, han indicado.

Romano ha explicado que hace un año 19 organizaciones sociales y sindicales de Aragón solicitaron a los grupos municipales en el Ayuntamiento que aprobaran una moción para que el Gobierno municipal comenzara a tomar medidas para reducir la exposición a contaminantes hormonales.

Artigas ha comentado al respecto que el Ayuntamiento de Zaragoza, en el pleno celebrado en octubre del pasado año, aprobó una moción de CHA en la que se promovía la aplicación de medidas para reducir en lo posible la exposición de la población y del medio ambiente a los contaminantes hormonales.

Entre ellas, aplicar métodos de lucha contra plagas y de control de hierbas que no utilicen sustancias químicas tóxicas, reducir el tránsito de automóviles y potenciar el transporte público y no motorizado, especialmente la bicicleta.

También realizar campañas informativas sobre los posibles efectos de salud y habilitar en la web municipal un espacio en el que se informe de las medidas tomadas para reducir el uso de estas sustancias (todavía por ejecutar).

Exposición

Además, ha añadido que se va a crear dentro del Consejo Sectorial de Medio Ambiente una “Comisión 21” sobre contratación sostenible y saludable para abordar estas cuestiones y hacer un seguimiento específico de todo lo que tenga que ver con los contaminantes hormonales.

En relación con la exposición “Nuestro futuro robado” ubicada en el Centro de Documentación del Agua y el Medio Ambiente (CDAMAZ), inaugurada el pasado 5 de diciembre y que permanecerá abierta hasta el próximo 20 de diciembre, Clarimón ha detallado que tiene el objetivo de explicar qué son los disruptores endocrinos y cuáles son sus efectos para la salud y el medio ambiente y las alternativas que existen.

Ha apuntado que ha sido desarrollada por Ecologistas en Acción y CC OO pero ha contado con el apoyo de numerosas entidades sociales, ecologistas y vecinales.

También ha indicado que la exposición está formada por paneles móviles que pueden ser instalados en otros lugares, “de cualquier entidad que lo solicite”.

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Publicado por Centro de Documentación del Agua y el Medio Ambiente en Lunes, 5 de junio de 2017