maltratador

Una niña de 8 años, obligada a convivir con su padre maltratador y acusado de abusar de ella

Un niña de 8 años de Zaragoza debe de cumplir con el régimen de visitas establecido por la justicia tras la separación de sus progenitores y convivir con su padre, denunciado por la madre a mediados de 2016 por presuntos abusos sexuales sobre la menor, y además condenado por violencia de género. Tras 7 años conviviendo con este maltratador, la mujer decidió romper la relación y tras un periplo judicial fue condenado por malos tratos, pero no se le han retirado las visitas de la hija.

La larga batalla judicial emprendida por la madre de la niña para evitar la convivencia con el padre siempre ha encontrado una negativa como respuesta en los tribunales a pesar de las pruebas aportadas y de los reiterados ataques de ansiedad y afecciones sufridos por la niña cada vez que debe cumplir con la medida, según ha informado Radio Zaragoza.

Unas afecciones y unas pataletas que, según ha explicado la madre a Efe, han evitado en los últimos siete meses que el padre pueda llevarse a su hija a la salida del colegio porque, añade, “la niña se tira al suelo para resistirse a la entrega y los policías se niegan a entregarla por la fuerza”.

Primera denuncia en julio de 2016

La primera denuncia fue interpuesta en julio de 2016 tras una estancia vacacional de la menor con su padre y relatar esta a su madre que sufría escozores en la zona genital y que tenía problemas para orinar.

En la consulta médica a la que llevó la madre a su hija, la menor contó a la especialista que su padre le había introducido los dedos en su vagina “hasta un hueso”, testimonio que originó la interposición de la denuncia penal.

Esta primera denuncia, confirma la madre, fue archivada tras una exploración hecha por forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) en la que la menor, que tenía entonces 5 años, se desdijo.

Nueva denuncia

La madre volvió a denunciar a su expareja, de la que se separó tras denunciarle por malos tratos, en septiembre de 2017, tras volver a constatar, explica, que su hija era intimidada por su padre para que no hablara de lo ocurrido.

Las numerosas pruebas aportadas desde entonces por su letrado, el abogado Óscar Esp, no han evitado la reciente decisión del titular del órgano instructor del caso de archivar la denuncia a fin de no interferir en la relación paternofilial existente.

Ni las grabaciones hechas a hurtadillas a la niña cada vez que relataba a su madre lo que vivía en casa del padre junto a su nueva pareja y la hija de ambos, ni los testimonios de los trabajadores del punto de encuentro ni los atestados policiales han impedido el archivo de la causa.

Pánico al padre

Entre los informes aportados se encuentra uno elaborado por una psicóloga del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) en el que se asegura, explica la madre, que la niña “tiene pánico” a su padre, pero que “no ha servido de nada al no estar autorizada judicialmente su elaboración”.

Según esta mujer, el padre, que comparte la patria potestad de la niña, se ha opuesto reiteradamente a que su hija sea objeto de revisiones médicas sin su presencia, una situación que ha contado en todo momento con respaldo judicial.

El letrado de la madre, tras varios escritos para instar la práctica de pruebas o pedir la anulación de la medida de custodia compartida, considera necesario ahondar en los motivos por los que la menor se contradijo a sí misma ante los forenses del IMLA para tratar de determinar si la niña actuó así por miedo.

Supuesta manipulación de la niña

Ahora, con 8 años, la menor le contesta a su madre cada vez que se acerca la hora de la entrega a su padre que “por qué tú no le tienes que ver ahora y yo sí”.

Por su parte, desde la asociación Somos Más, de lucha contra la violencia machista, se ha valorado la “lucha” emprendida por la madre para tratar de proteger a su hija.

Fuentes judiciales consultadas por Efe señalan que la defensa del padre de la menor se apoya en la supuesta “manipulación” de la menor en contra suya.

Centenares de personas exigen justicia para Juan Rivas

Centenares de personas -con una destacada presencia de mujeres- se concentraron este sábado en la plaza España para mostrar su apoyo a Juana Rivas, la madre gaditana que el 26 de julio decidió esconderse para no permitir que sus hijos volvieran con su padre condenado por maltrato.

También hubo actos en Huesca y Teruel y en una veintena de ciudades españolas, que reunieron a miles de personas.

“La manifestación es por todas las Juanas Rivas que hay, que son muchas. Este caso ha sido muy mediático este verano pero lo cierto es que sufriendo lo que está sufriendo está mujer, que no es otra cosa que violencia institucional, tenemos a muchas mujeres a lo largo y ancho del Estado español”, declaraba Josefina Musulén, integrante de la Coordinadora de Organizaciones Feministas, organización convocante del acto en Zaragoza.

En la concentración se vieron dos pancartas, en una de ellas se leía “Frente a la violencia institucional, respuesta feminista”, y en la otra “Somos, sobrevivientes de violencia machista”. Durante el acto se leyó un comunicado.

El papel de la Justicia

Al finalizar la lectura los y las asistentes rompieron en aplausos y gritaron: “¡Frente a la violencia institucional respuesta feminista!”, “¡Nos queremos vivas, ni una más!”.

“Hay que pensar todo el camino que tienen que recorrer estas mujeres no solo con su maltratador sino con las instituciones y en este caso con la justicia. La Justicia tiene que reinventar la forma de mirar a las mujeres. Entendemos que los profesionales que en este momento están impartiendo justicia, en muchos casos, no tienen la formación ni la información suficiente para amparar a las mujeres maltratadas”, añadía Musulén.

“Entendemos que un maltratador no puede ser un buen padre. Además están utilizando a los niños y niñas como moneda de cambio y como forma de chantaje para seguir maltratando a las madres. Con lo cual, no es que quieran estar con sus hijos sino que quieren seguir ese maltrato a través de ese vínculo que queda”, remarcaba.

El acto contó con representación de cargos de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza (Arantza Gracia y Pablo Muñoz) y de Podemos en las Cortes de Aragón (Amparo Bella), entre otras personas.

AraInfo

Manifestación el sábado en apoyo a Juana Rivas y contra el maltrato

La Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza ha convocado una manifestación este sábado para pedir “justicia” por Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada) que ha tenido que entregar por orden judicial a sus hijos al padre, condenado en 2009 por causarle lesiones en el ámbito del hogar y al que en 2016 denunció por malos tratos. Las convocantes consideran que este caso no es algo aislado y sostienen que un maltratador no puede ser buen padre.

La marcha saldrá a las 19:00 horas de la plaza España y a ella se han adherido numerosas organizaciones sociales y políticas zaragozanas y aragonesas. La iniciativa coincide con las manifestaciones que se van a desarrollar por el mismo motivo en más de una veintena de ciudades del Estado español.

Rivas está siendo investigada por el Juzgado de Instrucción 2 de Granada por los supuestos delitos de desobediencia judicial y sustracción de menores después de que permaneciera casi un mes ilocalizable con sus hijos sin acatar la orden judicial por la que los niños debían regresar con el padre a Italia. Finalmente lo hizo el pasado 28 de agosto, tras lo que Arcuri se ha trasladado con ellos a este país.

No es un caso aislado

La manifestación cuenta con el respaldo de una treintena de colectivos y asociaciones y está convocada para las 19.00 horas de este sábado en más de veinte ciudades.

Además de Granada, se encuentran Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Zaragoza o A Coruña, entre otras, donde se llama a salir “a la calle por Juana Rivas y por todas las que hayan sufrido lo mismo”, al entender que no se trata de un “caso aislado” y “su resolución tampoco”.

En Granada, la manifestación partirá desde el edificio judicial de La Caleta, adonde precisamente esta semana ha acudido a declarar Juana Rivas por la investigación que de su caso se está haciendo en la vía penal.

La convocatoria de la manifestación está siendo ampliamente difundida en las últimas horas a través de las redes sociales con cartelería de color morado en la que se afirma que “un maltratador no puede ser un buen padre” y está recibiendo el respaldo de diversos partidos y colectivos sociales.