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Sólo cuatro obras realizadas por mujeres se exponen de forma permanente en museos de la ciudad

Un inventario de las principales colecciones de arte de los museos de Zaragoza impulsado por el Ayuntamiento pone de manifiesto un desequilibrio de género, ya que de las 1.125 obras de autoría femenina recogidas en este estudio, tan sólo cuatro están expuestas de forma permanente.

Son las obras de Juana Francés de la Campa, Menchu Gal, María Revenga y Alice Wilmer, que se encuentran en la tercera planta del Museo Goya, dedicada al arte de los siglos XIX y XX.

Así se recoge en el estudio ‘Las mujeres artistas en la ciudad de Zaragoza. Obras en museos, colecciones públicas y entidades’ elaborado por la investigadora Paula Gonzalo y que ha sido presentado este martes en la Casa de la Mujer de Zaragoza.

La intención de esta investigación, que se enmarca dentro del II Plan de Igualdad de Zaragoza 2018-2021, es doble: constatar mediante un estudio científico lo que ya se intuía, la invisibilidad de la mujer en el arte, y por otro lado, corregir en las salas de exposiciones de la ciudad esa “inercia” histórica, porque “lo que no se ve no existe”.

Silenciadas

La realidad es tozuda. La Universidad de Zaragoza que, en sus más de cuatrocientos cincuenta años de historia alberga un patrimonio cultura de casi un millar de piezas desde el siglo XVI, mantiene las obras realizadas por mujeres en espacios privados, a los que no tiene acceso la ciudadanía.

De las mil piezas que alberga, sólo 32 son de mujeres artistas.

La presencia de autoras es también “escasa” en el fondo artístico de las Cortes de Aragón, mientras que en el Museo de Zaragoza no se exponía, en el momento de hacer el estudio, ninguna obra de las veintiún artistas presentes en esta colección.

Sin embargo, actualmente sí que se muestra en este centro una obra de autoría femenina: el medallón de Lavinia Fontana, del siglo XVI.

En el IAACC Pablo Serrano, referente del arte aragonés, tampoco en el momento de hacer el inventario se exponía la obra de Juana Francés, pese a ser una de las instituciones que guardan su legado patrimonial.

Por contra, la Escuela Museo Origami de Zaragoza, ubicada en el Centro de Historias, sí que cuenta con una representación femenina en sus fondos.

También a nivel estatal

Esta desigualdad se manifiesta también a nivel estatal, según los datos de Mujeres en Artes Visuales. En las colecciones permanentes de arte contemporáneo las artistas representan sólo un 13 %.

Y en la feria ARCO 2019 la presencia de artistas españolas ha descendido al 6 %, cuando hace diez años la feria internacional era más igualitaria, ha remarcado Gonzalo.

Estos datos resultan “paradójicos”, ha añadido, teniendo en cuenta que en el Estado las mujeres graduadas en Bellas Artes superan el 70 % y las graduadas en Historia del Arte alcanzan casi el 80 %.

Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de “revisar” el “sistema de arte” desde una perspectiva de género, ha indicado Gonzalo, quien ha explicado que esta inercia de no valorar la obra de la mujer se da en todos los ámbitos a lo largo de la historia, pero más si cabe en el arte.

La mujer en este ámbito ha sido vista como “musa” y el hombre como “genio”. “Hay que desmontar esto empezando por los colegios y las facultades”, y continuando también, ha dicho, por las salas de exposiciones.

Para la consejera de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Luisa Broto, este estudio que parte de la tesis de Paula Gonzalo es una herramienta para conocer, mediante datos científicos, la realidad con el ánimo de corregirla.