PICH

Nueva campaña por la limpieza y contra el ruido en Casco Histórico

Bajo el lema “Limpio te quiero más”, comienza el plan de limpieza del Casco Histórico de Zaragoza, el cual abordará diferentes soluciones para frenar los problemas de convivencia en este barrio generados por el ruido y la suciedad en las calles.

El plan ha sido presentado este lunes 19 de noviembre en una rueda de prensa por la presidenta de la Junta de Distrito del Casco Histórico, Teresa Artigas, y la técnica y coordinadora del Plan Integral del Casco Histórico (PICH), Reyes Barrachina, quienes recogieron la inquietud vecinal del Casco Histórico para desarrollar este proyecto.

Artigas ha subrayado que el barrio del Casco Histórico es el “más utilizado” por toda la ciudadanía, tanto a nivel comercial como de ocio, por ello, se trata de una de las zonas más “deterioradas” de la ciudad y, a pesar de que posee numerosos servicios de limpieza, se requiere una mayor “intensificación” tanto en temas de limpieza como de sensibilización social.

El principal objetivo, ha explicado Artigas, es que el barrio cuente con vecinos que trabajen por la salud comunitaria y para ello se llevarán a cabo numerosos programas e iniciativas dentro de este plan.

Agentes comunitarios

Entre ellos se encuentran el programa de Agentes Comunitarios del Servicio de Mediación, el proyecto “Verde que te quiero Verde. No Marrón” que busca concienciar sobre la recogida de excrementos caninos, el “Comercio Limpio” que pretende impulsar la dinamización comercial y económica del barrio o el programa contra el ruido “En Calma te quiero más”.

Además, Barrachina también ha destacado que todas las medidas favorecerán la inserción sociolaboral de personas que, por determinadas circunstancias, tienen dificultades para acceder al mercado laboral.

Asimismo, se llevará a cabo una campaña de limpieza, pintura y arreglo de fachadas del Casco Histórico, no solo con el objetivo de embellecer y limpiar el barrio sino de atender a las personas más necesitadas y sin recursos económicos que no puedan reformar sus viviendas.

Puntos negros

Uno de los principales objetivos que tiene el programa es identificar los puntos negros de las calles, plazas y solares del Casco Histórico con el fin de plantear soluciones además de concienciar a los vecinos y vecinas del barrio de la importancia y el valor de reciclar y trabajar de forma activa en la limpieza.

Barrachina ha asegurado que con el programa se “unificarán” todas las acciones que se han ido haciendo a lo largo de los años en el barrio y se “agruparán” bajo un mismo paraguas.

Artigas ha puntualizado que, de esta forma, se logrará conseguir barrios comprometidos con su salubridad, su buena imagen y estado, así como con la limpieza, el medio ambiente y la salud comunitaria en general.

Los vecinos del Rollo limpian de grafitis las calles de la zona

La Asociación de Vecinos y Comerciantes La Huerva ha salido este domingo a la calle para sensibilizar sobre la imagen degradada de la zona del Rollo. Durante la jornada de convivencia vecinal se ha procedido a la limpieza de pintadas y grafitis en las paredes de varios inmuebles.

Desde la Asociación aseguran que estos problemas han sido provocados durante muchos años por la presencia de bares en la zona. El trabajo se ha llevado a cabo en colaboración con la empresa Mapiser, que tiene un convenio con el Ayuntamiento de Zaragoza, de forma que aquellas comunidades de vecinos que lo desean, pueden contar con este servicio de limpieza por una cuota anual de unos 70 euros.

El presidente de La Huerva, Carlos Monge, ha explicado que “al contratar este servicio, cuando detectas una pintada o un grafitti en tu fachada, llamas a la empresa e inmediatamente lleva a cabo la limpieza; las comunidades y locales solo pagan los gastos del material, mientras que la mano de obra corre por cuenta del Consistorio”.

Con esta acción, la asociación La Huerva ha querido poner de manifiesto que son los propietarios de los locales y las comunidades y arrendatarios quienes tienen la obligación de mantener limpias sus fachadas, “aunque durante estos años muchos vecinos se han visto desbordados y han renunciado a tomar medidas”.

Imagen degradada

En este sentido, Carlos Monge ha considerado que también “responsabilidad” de los vecinos “cambiar la imagen degradada de las calles del Rollo”. La acción ha ido acompañada de una mesa informativa en la esquina de las calles Maestro Marquina y Lozano Monzón, donde se ha hablado de cómo mejorar la situación del entorno.

La Unión Vecinal Cesaraugusta, entidad en la que está integrada la asociación de vecinos y comerciantes La Huerva, ha apoyado esta iniciativa. Su presidente, José Luis Rivas, ha comentado que es “muy importante” que los propietarios, inquilinos y comerciantes se conciencien de que “en conjunto” es como se va a “conseguir mejorar la situación del barrio”.

Asimismo, Rivas ha apuntado que las advertencias de la Huerva han contribuido a “una mayor presencia policial, que se agilicen los trámites y se endurezcan las sanciones de los bares que incumplen la normativa”. Ante esto, ha dicho, “se ha logrado cerrar en los últimos meses algunos de los establecimientos más problemáticos”.

No obstante, ha lamentado que, “en cualquier caso, sigue persistiendo el botellón en alguna zona, que es lo más difícil de resolver, así que hay que seguir insistiendo”.

Entrega de diplomas a vecinos del Casco Histórico

Programa de formación y empleo

Un total de 43 vecinos de los barrios zaragozanos de la Magdalena, San Pablo, la Jota y el Barrio Jesús han finalizado el programa de formación y empleo promovido por el Plan Integral del Casco Histórico (PICH) con el que han aprendido distintos empleos y han actuado en fachadas para mejorarlas y embellecer la zona.

Se trata de un programa formativo de un año de duración denominado ‘Proyecto de Rehabilitación de Fachadas y Edificios’, que se enmarca dentro del PICH y que comenzó a desarrollarse en 1994. El proyecto está gestionado mediante un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Fundación Federico Ozanam y tiene un presupuesto de 1.173.000 euros.

Para dar por finalizado este curso, cuyos alumnos se han formado en albañilería, fontanería, electricidad o pintura, se ha celebrado un acto que ha contado con la presencia de la vicealcaldesa y consejera municipal de Derechos Sociales, Luisa Broto, y la presidenta de la Junta de Distrito del Casco Histórico, Teresa Artigas.

Acceso al mercado laboral

Broto ha explicado que, en 1994, se planteó que había “mucha población con difícil acceso al mercado laboral y que acudía de manera reiterada a los servicios sociales”, al tiempo que “había muchas necesidades de personas mayores del barrio”, que necesitaban “pequeñas rehabilitaciones dentro del hogar”, y por ello surgió este proyecto.

Asimismo, ha dicho, que se precisaba actuar en las fachadas de los edificios del barrio para “ponerlo bonito”. “Se trata de un proceso circular que permite que personas arreglen su propio barrio a la par que se forman”.

Los participantes se encuentran en riesgo de exclusión social y/o laboral, por insuficiencia de recursos, falta de formación o escasa trayectoria laboral. Para el curso 2017-2018, han sido elegidas 46 personas, de las que han finalizado 43, ya que tres de ellas encontraron trabajo antes.

El 46 por ciento de los alumnos han sido mujeres el 54 por ciento, hombres. La franja de edad se situaba entre los 26 y los 45 años, y el 80 por ciento no alcanzan el nivel de estudios primarios.

Enseñanza de lengua española

Además del aprendizaje de un oficio, se ha impartido conocimiento básico y aprendizaje de la lengua española además de competencias tecnológicas como manejo del teléfono móvil e informática para poder acceder a portales de empleo, elaborar un texto y confeccionar un currículum.

Broto ha explicado que este tipo de proyectos de inserción va “más allá de lo tangible” y proporciona aspectos como “la camaradería, el proceso de relación o el contacto con otras personas del barrio”. Esto es algo que, a su juicio, es “muy difícil de cuantificar monetariamente pero es lo que da más valor a este proyecto”.

Por su parte, la presidenta de la Junta de Distrito del Casco Histórico, Teresa Artigas, ha informado de que, durante este año, se han realizado 38 obras de albañilería; 79 obras de pintura; 25 obras de electricidad y 44 obras de fontanería.