predicción

La ola de calor se consolida y seguirán las temperaturas superiores a 40 grados

Las temperaturas superiores a los 40º C continuarán este miércoles y en los próximos días en Zaragoza, con lo que el episodio de altas temperaturas cobra naturaleza de ola de calor. Este martes se han registrado 42º C en la capital aragonesa y el calor agobiante ha sido la tónica en el Valle del Ebro, donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha decretado la alarma roja, y en amplias zonas de Aragón.

El Gobierno de Aragón ha activado la fase de alerta del Plan Territorial de Protección Civil de Aragón (Platear) debido a la situación de riesgo previsto por las altas temperaturas en la Ribera del Ebro.

La activación del Platear en fase de alerta se identifica con la existencia de informaciones procedentes de servicios de previsión y alerta o de los servicios ordinarios de intervención que, por evolución desfavorable, pudieran ser generadoras de una emergencia en la que hay que aplicar medidas de protección civil.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido alerta nivel rojo por temperaturas máximas (se han alcanzado los 42ºC) para este martes 23 de julio, entre las 12.00 y las 20.00, en la Ribera del Ebro. Asimismo, ha emitido avisos nivel naranja por temperaturas hasta 41ºC en Cinco Villas e Ibérica, en la provincia de Zaragoza; y los 39ºC en el sur de Huesca y el Bajo Aragón.

Protección Civil ha alertado a todos los alcaldes de la Ribera del Ebro para que se extremen las precauciones por el aumento de las temperaturas y ha hecho llegar a los municipios consejos básicos de autoprotección.

Sigue el calor

Este miércoles en Aragón se esperan temperaturas significativamente altas, tanto de las máximas como de las mínimas, y viento de sur y sureste flojo en general, aumentando a moderado en la depresión del Ebro por la tarde.

Predominarán los cielos despejados por la mañana, con nubosidad de evolución por la tarde en zonas de montaña, que podría dar lugar a algún chubasco o tormenta aislado y ocasional, preferentemente en la divisoria del Pirineo.

Por capitales de provincia las temperaturas oscilaran entre los 24 grados de mínima y 38 de máxima de Huesca, los 17 y 37 de Teruel y los 24 y 41 de Zaragoza.

En este enlace pueden seguirse los avisos meteorológicos relativos a la zona de Zaragoza, valle del Ebro y parte central de Aragón, así como los del resto de la Península.

Predicción para los próximos días

Día 25 (jueves): Cielo despejado o poco nuboso, con nubosidad de evolución diurna en zonas de montaña. Baja probabilidad de algún chubasco aislado y ocasional por la tarde en la divisoria del Pirineo. Temperaturas con pocos cambios. Viento de sur y sureste flojo en general, aumentando a moderado en la depresión del Ebro por la tarde.

Día 26 (viernes): Cielo nuboso, con probables chubascos en Pirineos y de forma dispersa en puntos de la Ibérica. Temperaturas en descenso. Viento del noroeste moderado en la provincia de Zaragoza y variable flojo en el resto.

Isla de calor

Por otro lado, el fenómeno “isla de calor” deja una diferencia de hasta seis grados entre el centro de Zaragoza y el extrarradio de la ciudad. El urbanismo está directamente relacionado con lo que marcan los termómetros y hay una serie de elementos que favorecen el aislamiento de las viviendas. Es una forma más de sobrellevar lo mejor posible una nueva ola de calor.

El auditor energético y miembro del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja (Coiiar), Óscar del Castillo, analiza la relación del urbanismo y la temperatura. “Las ciudades llegan a ser productoras de sus propias condiciones ambientales, incluidas las climáticas.

La isla de calor es una anomalía térmica que suele localizarse en el interior de las ciudades y que se manifiesta en el hecho de que las temperaturas sean superiores en los centros urbanos”, ha concretado Del Castillo.

Además, asegura que, en situaciones de vientos en calma y cielos despejados, la diferencia entre las temperaturas del interior de la ciudad y las de la periferia no urbanizada llegan a ser de hasta los doce grados.

Los barrios más calurosos

“Los espacios más cálidos se encuentran en el sector central y oriental del entramado urbano zaragozano”, detalla Del Castillo.

En este se encuentra el entorno del Coso-plaza de España, con prolongaciones hacia la avenida de Madrid, Gran Vía, avenida de Goya y zonas próximas a la intersección entre el camino de las Torres y la avenida de Miguel Servet.

“Conforme nos alejamos de este núcleo cálido, el ambiente es progresivamente más fresco, como se comprueba en la prolongación de la avenida Gómez Laguna, Montecanal, Montes de Torrero, Miralbueno, Oliver, Valdefierro, Juslibol y Parque Goya”, añade.

Lo mismo ocurre en los parques y jardines urbanos, en particular los de José Antonio Labordeta y el Tío Jorge. “Aún mayor es el descenso en las zonas rurales limítrofes, con diferencias térmicas absolutas respecto al centro de entre tres y cuatro grados, que en días concretos llegan hasta los seis grados”, especifica.

El glaciar de La Maladeta se fundirá dentro de 20 años

Los expertos determinan que en un plazo de entre 20 o 30 años la masa de hielo del glaciar de La Maladeta (Huesca) se habrá fundido. Es uno de los datos que se ha expuesto este martes en la jornada “Adaptación al cambio climático del glaciar de La Maladeta” que se ha celebrado en la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Un proyecto que cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Fundación Biodiversidad y que toma como referencia los trabajos de seguimiento de esta masa de los programas ERHIN (Evaluación de los Recursos Hídricos procedentes de la Innovación) y PIMA-Adapta (Plan de Impulso al Medio Ambiente para la Adaptación al Cambio Climático en España).

La CHE ha colaborado en la organización de esta jornada por parte de SPESA Ingeniería, empresa que realiza los estudios de la evolución del glaciar y se ha dirigido a un público técnico especialista en hidrología y recursos nivales.

En la primera parte de la jornada se han analizado los últimos datos disponibles que indican un retroceso de unos 20 metros de profundidad desde los años 90, cuando comenzó el seguimiento sistemático de los glaciares como uno de los indicadores clave de la evolución del cambio climático.

También da idea de la clara regresión del glaciar, la medición de la superficie del cuerpo principal del glaciar que en la última campaña es de 23,31 hectáreas, frente a 50 hectáreas al inicio de la serie.

Modelos climáticos

La plataforma de intercambio y consulta de información sobre adaptación al Cambio Climático en España (adaptecca.es), presenta 12 modelos climáticos para dos escenarios climáticos de emisiones de gases de efecto invernadero (RCPs), que se han tomado como base para las proyecciones futuras mediante el desarrollo del modelo hidrológico.

El modelo hidrológico distribuido ASTER permite tener en cuenta la acumulación y fusión de hielo y nieve, la cota, orientación y pendiente del glaciar y su transformación en agua de escorrentía.

Pese a ser un fenómeno muy complejo y muy sensible a las variaciones climáticas, las mediciones hechas hasta la fecha han hecho posible que el modelo pueda estimar la evolución futura del glaciar, calculando una permanencia del glaciar de entre 20 y 30 años para los escenarios más pesimistas (en la imagen superior puede apreciarse la gran reducción de la masa helada que ha experimentado el glaciar).

Los glaciares son valiosos testigos de la actividad nival y por tanto hidrológica. Proporcionan información sobre acumulación anual y acusan las variaciones interanuales del clima en forma de fluctuación de sus frentes.

Su estudio se convierte así en un instrumento útil para medir el sentido y magnitud de los cambios climáticos y en el caso concreto de los glaciares pirenaicos, como el de La Maladeta, su posición meridional los convierte en un valor excepcional y casi único a nivel internacional.

Metodología

La última parte de la jornada se ha dedicado al apartado técnico del seguimiento, donde se ha explicado que en La Maladeta se instalaron en 1991 siete balizas en el cuerpo del glaciar para los trabajos de balance de masa y movimiento superficial del hielo y se han realizado reinstalaciones de estos elementos a medida que iban quedando inoperativos por aflorar del hielo, contabilizándose un total de 26 balizas instaladas a lo largo del tiempo. Actualmente quedan una baliza instalada en 2007, tres en 2013 y la instalada en 1991 en la parte alta del glaciar.

El balance anual de masa expresa la variación sufrida por el volumen de hielo de un glaciar a lo largo de un periodo hidrológico anual. Para ello se mide la superficie inicial al comienzo del periodo invernal, el perfil de máxima acumulación nival y el perfil final tras el periodo de ablación (fusión nival y hielo).

Si no se funde toda la nieve acumulada en invierno y por tanto, el perfil final se sitúa intermedio entre el inicial y el máximo, el balance es positivo y se da ganancia de masa. Por el contrario, si desaparece toda la nieve invernal e incluso funde parte del hielo glaciar, hay pérdida de masa preexistente. El balance es nulo cuando el valor de la fusión equivale al de la acumulación.

En los estudios del glaciar de La Maladeta se utiliza un método que se apoya en los datos obtenidos a partir de una red de balizas instaladas en el hielo a distintas altitudes, así como de medidas topográficas sobre la superficie.

Las medidas de acumulación (junio) se apoyan en sondeos en la capa de nieve con extracción continua de testigo y pesada directa, usándose altímetros o GPS para posicionarlas lo más cerca posible de las balizas que en esa época no suelen ser visibles. Las medidas de ablación (septiembre) se realizan directamente sobre las balizas y con topografía de la superficie glaciar.

Optimismo en el pequeño comercio con las rebajas

La Federación de Empresarios del Comercio y Servicios de la Provincia de Zaragoza (Ecos) espera un incremento de la facturación en torno al 4 % durante las rebajas de invierno y sería ya el cuarto año consecutivo de aumento de las ventas en este periodo.

Así lo ha señalado el presidente de Ecos, José Antonio Pueyo, con motivo del periodo de rebajas que aunque lleva liberalizado cinco años en Aragón el pistoletazo de salida generalizado será el próximo domingo, 7 de enero.

Según Pueyo, estas rebajas se centran especialmente en vestido, calzado y complementos de invierno, por lo que reúnen unas características especiales que implican unos precios más elevados que las de verano y por tanto contribuyen a una facturación más elevada.

El presidente de Ecos ha mostrado su satisfacción porque esta mejora de las ventas beneficia no solo a las grandes superficies, sino también al comercio de proximidad, lo que demuestra que “la recuperación llega para todos”.

El consumidor también muestra una mayor confianza y optimismo que se traduce en un incremento del gasto, unos 90 euros por persona este año, y en el caso del comercio en una mayor contratación de personal.

Pueyo ha explicado que durante los años de la crisis el consumidor se ha acostumbrado a comprar en periodo de oportunidades y lo que hace es preseleccionar la prenda que se va a comprar más tarde, lo que se traduce en una “demanda retenida”.

Mujeres y jóvenes, principales clientes

Por perfiles, en este periodo son más las mujeres, la gente joven y las personas que trabajan las que más gastan, ya que las personas más envejecidas “no están sometidas a las nuevas tendencias de la moda”, ha apuntado el presidente de Ecos.

Tampoco están sometidas al dictado de las rebajas las grandes marcas, que mantienen precios lineales durante toda la temporada.

Respecto a la situación del pequeño comercio, Pueyo ha destacado que el consumidor “cada vez lo aprecia más” y valora que “no vale la pena hacer más kilómetros para desplazarse a la periferia”.

Pero es que además, asegura, “lo está haciendo muy bien” y se han sumado a las ventas por internet, “una tendencia imparable” en la que los pequeños comerciantes también se están formando por medio de cursillos que imparten las organizaciones empresariales.

Aspectos que han contribuido a que en el último año el saldo entre aperturas y cierres de negocio sea positivo, ha apuntado.