San Lorenzo

Huesca ya es huracán festivo tras un chupinazo de primera división

El estallido del chupinazo festivo, lanzado desde la balconada principal del Ayuntamiento de Huesca, ha estremecido hoy los viejos cimientos de la plaza consistorial con los saltos de miles de jóvenes que, piel contra piel, han alzado al unísono los brazos al comenzar las Fiestas de San Lorenzo.

Una estruendosa explosión de alborotos, gritos y de cientos de litros de vino ha seguido de forma natural al disparo del petardo oficial, hasta convertir la plaza en una olla a presión festiva incapaz de pararse ya por nada ni nadie.

Un disparo que han efectuado, por elección unánime y sin discusión, el presidente de la Sociedad Deportiva Huesca, Agustín Lasaosa, y el capitán del equipo, Juanjo Camacho, quienes han unido las manos para llevar el fuego a la mecha del cohete en reconocimiento por el histórico ascenso a la Primera División del fútbol español (en la foto superior, el presidente de la SD Huesca, tras el lanzamiento del chupinazo).

Ciudad de primera

Las analogías entre el ascenso del equipo y la imagen de Huesca como una “ciudad de primera” se han repetido constantemente en las intervenciones protocolarias y en el propio pregón festivo, que la concejal de Fiestas, María Rodrigo, armada de cientos de vatios para hacerse escuchar entre el algarabío ensordecedor, ha pronunciado.

A pesar de que las nubes cubrían desde primeras horas de la mañana el cielo de la ciudad y las previsiones apuntaban a posibles lluvias, el sol, saludado popularmente en Huesca como “Lorenzo”, ha hecho presencia finalmente en la plaza del Ayuntamiento para iluminar la fiesta y elevar la temperatura hasta límites increíbles.

Huesca es ya un torbellino festivo por San Lorenzo

El estallido del chupinazo festivo, lanzado desde la balconada del Ayuntamiento de Huesca, ha sacudido este miércoles 9 de agosto los antiguos cimientos de la plaza consistorial con los saltos, cantos y bailes de los miles de jóvenes que, apiñados piel contra piel, esperaban el inicio de las Fiestas de San Lorenzo.

Una ruidosa explosión de alborotos, gritos y de cientos de litros de vino han seguido al petardo oficial hasta convertir la plaza en una olla a presión festiva incapaz ya de detenerse ante nada ni nadie.

A pesar de que el sol permanecía oculto desde primeras horas de la mañana tras las nubes y del fresco registrado, el hervidero de jóvenes presentes en la plaza consistorial ha disparado las temperaturas hasta límites casi imposibles en los puntos de mayor concentración humana por centímetro cuadrado.

Minutos después del chupinazo, los miles de jóvenes reunidos ante el consistorio y las peñas han iniciado el tradicional descenso hacia el centro de la ciudad, saltando y bailando al ritmo del metálico sonido de las charangas.

Previamente, en el palacio consistorial se ha hecho entrega de la Parrilla de Oro de la ciudad a los Danzantes de Huesca y se han pronunciado distintos discursos oficiales, entre otros los de los alcaldes de Huesca y Tarbes, ciudad francesa hermanada con la capital oscense desde 1964.