Zaragoza en Bici

Abre el carril bici de Vía Univérsitas, en el corredor ciclista Estación Delicias-Parque Labordeta

La estación de Delicias y el parque Grande Labordeta están ya casi conectados por carril bici tras la apertura del tramo Vía Univérsitas-Violante de Hungría. La ciudad incorpora 1,8 kilómetros a su red ciclable, ampliando un importante corredor que atraviesa todo el barrio de Delicias. La apertura de este nuevo tramo no está exenta de controversia, puesto que desde ámbitos ciclistas se critican deficiencias del nuevo carril bici, tanto en lo que respecta a zonas de la calzada deterioradas como a puntos del trazado inapropiados.

La concejala de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento zaragozano, Teresa Artigas, ha subrayado en una nota de prensa que esta medida se engarza con “el compromiso del Gobierno de la ciudad de hacer ciclables las principales avenidas de la ciudad”.

El carril bici discurre junto a la mediana, continuando con la solución ya elegida para las calles Rioja y Gómez Laguna, para poder dar mayor continuidad a la vía ciclista y eliminar interferencias con las paradas de autobús y con el tráfico a motor con calles laterales.

La construcción del carril bici no supone la eliminación de ningún carril de circulación, sino el estrechamiento de los existentes, de forma que se favorece la reducción de velocidad y se beneficia al transporte público al eliminar las dobles filas, se asegura desde el Ayuntamiento.

Actuaciones

La actuación ha supuesto la modificación y adecuación de pasos peatonales afectados, mejorando la accesibilidad y el tránsito de peatones con discapacidad al completar los rebajes, y siempre respetando el arbolado existente, subraya la nota municipal.

El pavimento deteriorado se ha repuesto en las zonas afectadas y se saneará en los puntos donde presente deformaciones que dificulten el paso de las bicicletas, asegura el Consistorio.

Asimismo, informa la nota municipal, se han colocado separadores físicos de carril entre el carril de tráfico rodado y el carril bici con separadores de caucho, en general, y segregación dura (con doble bordillo) en las zonas delicadas de giro con radio reducido o de especial intensidad de tráfico.

Por otro lado, el proyecto contempla también la colocación de dos bancos, tres papeleras y dos aparcabicis en la zona del parque Delicias.

Algunas zonas presentan un firme agrietado, peligroso para ciclistas. Foto: Zaragoza en Bici

Críticas

La apertura del nuevo tramo ciclista ha venido acompañada de polémica. El colectivo Zaragoza en Bici ha denunciado en su web que el recorrido abierto adolece de abundantes deficiencias, “como ya denunciamos hace algunos meses”.

El citado grupo ciclista subraya, entre otras cosas, que los separadores de goma no son los más adecuados para deslindar el carril bici de la calzada de vehículos a motor.

También vuelve a criticar la existencia de un trecho del carril bici en el cruce Violante de Hungría-Gómez Laguna que discurre por la acera, una medida que suscitó en su momento duras críticas por parte de los vecinos de la zona.

Zaragoza en Bici cuestiona también la existencia de giros de “más de 90 grados” en algunos puntos del recorrido, al tiempo que insiste en el mal estado del pavimento en determinadas zonas del carril recién inaugurado.

Cuatro multas diarias a ciclistas y solo 11 a conductores en año y medio por no respetar las bicis

La leyenda urbana de que la Policía Local no multa a los ciclistas parece que sólo es eso: una afirmación gratuita. Una media de cuatro ciclistas al día han sido sancionados desde enero de 2017 hasta mayo de 2018, según datos de la propia Policía Local facilitados a la web Zaragoza en Bici. Por contra, en ese mismo periodo sólo 11 conductores fueron multados por infracciones relacionadas con el ámbito ciclista, un dato que llama la atención del colectivo de las dos ruedas desde el que se denuncian las frecuentes faltas de vehículos que no respetan las distancias con las bicis, aparcan en carriles bici o invaden el espacio de seguridad en los semáforos de Independencia.

Los policías locales zaragozanos impusieron un total de 2051 sanciones a ciclistas en el referido periodo, de las cuales, 1.674 estaban relacionadas con maniobras que pusieron en peligro la seguridad de peatones o del propio ciclista o de otros conductores de velocípedos.

Las multas de hasta 200 euros por circular por espacios reservados para peatones (aceras o calles peatonales) son las que más sufren los ciclistas. En año y medio, 872 sanciones de este tipo ha interpuesto la Policía Local, que sanciona desde 36 a 200 euros este tipo de infracción.

“La cuantía de la multa suele determinarla la velocidad a la que se desplace el ciclista y el tipo de maniobras con riesgo para los peatones que vaya haciendo”, explica Javier Tello, miembro de Zaragoza en Bici.

Otras sanciones

La circulación de ciclistas por espacios que les están vetados pueden acarrearles multas muy severas. “Circular por las vías del tranvía puede suponer una sanción de hasta 500 euros”, indica Tello, aunque no tienen constancia de que ningún ciclista haya sufrido una reprimenda tan elevada.

La falta de precaución es el segundo motivo que más sanciones les acarrea a los ciclistas. Hasta 274 multas por este concepto han interpuesto los policías locales. Normalmente, ese tipo de correctivo suele ser resultado de la acumulación de varias infracciones con riesgo para la integridad propia o de otros circulantes, que se engloban en ese concepto más amplio y ambiguo de la falta de precaución.

Los policías locales han reprendido también a los conductores de bicicleta con 126 sanciones por desplazarse llevando auriculares y han multado a otros 123 ciclistas por no respetar los semáforos en rojo.

El siguiente puesto en el ranking sancionador lo ocupa un tipo de multa con la ambigua denominación de ‘conducción negligente’, que ha supuesto la imposición de 106 sanciones a los ciclistas. También este caso suele ser resultados de acumulación de infracciones por parte del ciclista, sin riesgo evidente propio o ajeno.

Cierran el listado sancionador las multas por no utilizar luces (89) y las derivadas del uso del teléfono móvil durante la conducción (84).

Los vehículos a motor, apenas multados

Frente al abundante listado sancionador a los ciclistas, llama la atención que en año y medio sólo han sido multados 11 conductores por no respetar la distancia de seguridad al adelantar bicicletas.

Ese es el único correctivo a conductores de vehículos de cuatro ruedas en relación con los ciclistas y sus infraestructuras viarias, según los datos aportados por Zaragoza en Bici.

Su representante Javier Tello subraya que “además, más de la mitad de esas sanciones las ha interpuesto la Policía Local a requerimiento de los propios ciclistas, que hemos aportado vídeos para demostrar la falta cometida por los conductores. Es decir, la Policía Local no sanciona apenas a coches, autobuses y otros vehículos que no respetan a los ciclistas”.

Tello denuncia que las reprimendas a los conductores son insuficientes porque “de todos son conocidas las maniobras que a diario sufrimos los ciclistas con adelantamientos indebidos, aparcamientos en carriles bici u obstrucciones indebidas por parte de vehículos. Bastaría que la Policía Local vigilara unas horas cada día en paseo Independencia para multar, como mínimo, a media docena de conductores por adelantamientos indebidos o invasión de las zonas reservadas para nosotros en los semáforos”.

Campañas de información

El representante de Zaragoza en Bici subraya que su entidad se muestra “satisfecha” con los resultados estadísticos facilitados por el Ayuntamiento, “porque demuestran que hay vigilancia hacia los ciclistas y que se sancionan las infracciones”.

Pero pone el acento en el agravio que, a su juicio, suponen las cuatro multas diarias a ciclistas frente a las casi nulas reprimendas a los conductores de vehículos a motor. “No hay, por ejemplo, ni una sola multa a motoristas que invaden los carriles bici, cuando casi a diario se producen casos de ese tipo”, recrimina Tello.

El representante ciclista no reclama tanto la aplicación de mano dura contra los conductores, como “campañas de información que traten de revertir  la actitud de los conductores hacia los ciclistas, que generen más respeto y más prudencia, porque padecemos situaciones que entrañan peligro”.

Tello subraya a ese respecto los “acosos” que padecen los ciclistas en el ya mencionado paseo Independencia, pero también en el puente de Piedra, por donde pueden circular bicis que sufren con cierta frecuencia “los pitos y las reprimendas de buses y taxis por ralentizar la circulación, cuando allí no se puede circular a más de 10 km/h”.

Tanto Zaragoza en Bici como otras entidades ciclistas “llevamos años reclamando campañas de concienciación para facilitar la convivencia de la circulación a motor con la circulación ciclista y peatonal, pero de momento no hemos conseguido nada”, denuncia Javier Tello, quien confía en que los datos de la estadística de multas “cambie el punto de mira municipal y se decidan por llevar adelante acciones informativas, para las que contarían con nuestra total colaboración”.

El 80% de los conductores invaden las zonas de espera reservadas para ciclistas en Independencia

Un bus urbano invadiendo parcialmente la zona ciclista

El 80% de los conductores invaden total o parcialmente las zonas de espera avanzada de los semáforos del paseo Independencia reservadas para ciclistas. Son los resultados de un estudio realizado a centenares de vehículos durante los primeros quince días del mes de junio por la entidad Zaragoza en Bici. Las conclusiones del análisis revelan también que muchos de los infractores son taxistas, conductores de autobús urbano y chóferes de vehículos de reparto, es decir, conductores profesionales.

Las denominadas zonas de espera avanzada se instalaron en la principal vía zaragozana hace ya cinco años. Su finalidad consiste, según reza la ordenanza municipal de Tráfico, en ser un “espacio adelantado a una línea transversal de detención que tiene como objetivo permitir a las bicicletas reanudar la marcha en cabeza de los vehículos a motor”.

Esta zona previa a la línea de detención general en los semáforos del paseo Independencia sirve para que los ciclistas puedan colocarse delante de los vehículos a motor, no tener que respirar sus emisiones de gases, poder ver con comodidad y claridad el paso de peatones cuando los semáforos están ámbar para las bicis y rojo para los motorizados, y poder arrancar por delante de ellos cuando se abre el paso para todos los vehículos.

Las zonas de espera avanzada juegan un papel primordial en la prioridad ciclista en el paseo Independencia como medio de movilidad sostenible frente a los transportes contaminantes, públicos o privados.

Numerosos controles

Desde que se establecieron estos espacios en la calzada, el respeto hacia ellos por parte de los conductores zaragozanos ha sido muy escaso. Ahora, el estudio desarrollado por Zaragoza en Bici lo demuestra con datos objetivos de forma contundente.

La citada entidad ciclista explica en su web que entre los días 1 y 15 del presente mes de junio han desarrollado controles en Independencia durante toda la jornada, mediante conteos realizados en intervalos de 30 minutos.

El resultado de ese análisis sobre el comportamiento de cientos de vehículos a motor revela que 8 de cada 10 conductores invade el espacio reservado para bicicletas.

A veces, ni la Policía Local respeta la zona ciclista

Los integrantes de Zaragoza en Bici destacan que “estas zonas exclusivas para bicicletas son de gran utilidad, para evitar que el ciclista respire los humos del resto de vehículos, mientras espera a poder continuar la marcha. Además, es imprescindible que esta zona esté libre de vehículos a motor para que el ciclista tenga el suficiente ángulo de visión del paso de peatones y tenga el espacio suficiente para hacer uso del semáforo ámbar para ciclistas”.

La invasión de estas áreas reservadas a ciclistas por parte de vehículos motorizados está castigada con una multa de carácter leve de 36 euros, explican en Zaragoza en Bici, que va a aportar su datos e imágenes a la Policía Local zaragozana para que incremente el control en la zona.